Conflicto Israel-Irán entra en fase decisiva con bombardeos y escalada regional
La guerra en Oriente Medio ha entrado en su tercera semana con lo que Israel describe como una "fase decisiva" del conflicto con Irán, mientras Estados Unidos e Israel continúan sus bombardeos a gran escala contra la república islámica. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró este sábado que "solo el pueblo iraní puede poner fin a esto mediante una lucha decidida", marcando un punto de inflexión en las hostilidades que ya han causado más de mil muertos según autoridades locales.
Escalada militar sin precedentes
El 28 de febrero marcó un punto crítico cuando Washington e Israel lanzaron bombardeos masivos contra numerosas infraestructuras iraníes, operación en la que falleció el líder supremo Alí Jamenei. Desde entonces, el conflicto se ha extendido por toda la región con graves consecuencias:
- Estados Unidos planea enviar nuevos refuerzos militares incluyendo aproximadamente 2.500 marines y tres barcos adicionales
- El buque de asalto "Tripoli", con base en Japón, ha sido movilizado según reportes del Wall Street Journal
- La embajada estadounidense en Bagdad fue nuevamente atacada este sábado mediante un dron
- Bombardeos en Bagdad contra un grupo armado proiraní dejaron dos muertos según fuentes de seguridad
Crisis petrolera global se intensifica
El impacto económico del conflicto es cada vez más evidente, con el precio del barril de Brent disparándose más de 42% hasta situarse alrededor de los 100 dólares. La situación se agrava por:
- El bloqueo casi total del estrecho de Ormuz por parte de Irán, por donde transita el 20% de la producción mundial de petróleo
- Bombardeos estadounidenses contra la isla de Jark, que alberga la mayor terminal de exportación petrolera de Irán
- Amenazas cruzadas sobre infraestructuras petroleras en toda la región
El presidente estadounidense Donald Trump ha advertido que atacará objetivos petroleros "si Irán, o cualquier otro, hiciera algo para obstaculizar el paso libre y seguro de los barcos" en el estrecho de Ormuz. Irán respondió asegurando que está dispuesto a "reducir a cenizas" las infraestructuras petroleras vinculadas a Estados Unidos en Oriente Medio.
Extensión regional del conflicto
La guerra ha trascendido las fronteras de Israel e Irán, afectando a múltiples países de la región:
En Líbano, donde al menos 12 miembros del personal de un centro sanitario murieron por un ataque israelí en el sur, el movimiento proiraní Hezbolá arrastró al país a la guerra el 2 de marzo. Los ataques israelíes en territorio libanés han causado más de 750 muertos, incluyendo 103 niños, y más de 800.000 desplazados según el último balance oficial.
Los países del Golfo siguen siendo objetivo de represalias iraníes por sus vínculos económicos con Estados Unidos. Irán ha advertido que considera los puertos de Emiratos Árabes Unidos como objetivos legítimos, y este sábado se vieron columnas de humo en Fuyaira, una zona petrolera estratégica.
Reacciones y perspectivas
En un giro inesperado, el movimiento islamista palestino Hamás instó a su aliado Irán a cesar los ataques contra el Golfo, mientras Catar anunció haber interceptado dos misiles tras evacuar varias zonas.
La situación humanitaria se deteriora rápidamente, con habitantes como Hanadi Hachem, de 50 años, expresando que "ya no hay seguridad (...) Nunca se sabe de dónde vendrá el próximo ataque". El nuevo líder supremo iraní designado tras la muerte de su padre, Mojtaba Jamenei, no ha sido visto en público, añadiendo incertidumbre al desarrollo del conflicto.
Mientras tanto, Trump afirma en su red Truth Social que Irán está "completamente derrotado" y amenaza con golpearlo "muy fuerte durante la próxima semana", aunque Teherán no muestra señales de doblegarse en lo que se perfila como una confrontación prolongada con repercusiones globales.
