Corte Suprema de EE. UU. apunta a derrota para Trump en caso de ciudadanía por nacimiento
Corte Suprema apunta a derrota de Trump en caso de ciudadanía

La Corte Suprema de EE. UU. señala una posible derrota para Trump en caso de ciudadanía por nacimiento

La decisión final de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos sobre la polémica cuestión de la ciudadanía por nacimiento solo se conocerá hacia finales de junio, al cierre del período anual del máximo tribunal. Sin embargo, durante la audiencia celebrada este miércoles, quedó claro que el presidente Donald Trump se encamina hacia una significativa derrota jurídica.

El núcleo del debate constitucional

A comienzos del año pasado, momentos después de asumir su segundo mandato, Trump firmó una orden ejecutiva que prohíbe otorgar la nacionalidad estadounidense a los hijos de personas indocumentadas nacidos en el país, así como a aquellos de individuos en tránsito como turistas o estudiantes. Esta medida fue inmediatamente impugnada por su abierta contradicción con la Enmienda 14 de la Constitución, ratificada en 1868, y con leyes posteriores aprobadas por el Congreso.

Durante más de dos horas de audiencia, la mayoría de los nueve magistrados se mostró abiertamente escéptica frente a la interpretación del gobierno. El presidente de la Corte, John Roberts, fue particularmente directo al rechazar el argumento central de la administración Trump, que sostenía que el mundo actual exigiría reinterpretar la Constitución. "Es un mundo nuevo, pero es la misma Constitución", replicó Roberts, marcando el tono del debate.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

La postura de los magistrados conservadores

Uno de los elementos más llamativos del caso es que la Corte actual cuenta con una mayoría conservadora de seis magistrados, muchos identificados con una lectura originalista de la Constitución. Bajo este enfoque, que privilegia el texto y significado original, la posición de Trump enfrenta obstáculos evidentes.

Neil Gorsuch, magistrado del ala conservadora, subrayó que en los debates históricos sobre la Enmienda 14 no hay evidencia de que el estatus migratorio de los padres fuera un factor determinante. "La ausencia de esa discusión es llamativa", señaló Gorsuch durante la audiencia.

Incluso magistrados que en otras áreas han respaldado posiciones restrictivas al poder del Ejecutivo mostraron incomodidad con el alcance de la orden. Samuel Alito fue el único que pareció alinearse claramente con el argumento del gobierno, sugiriendo que el fenómeno de la inmigración ilegal podría justificar nuevas excepciones.

El peso del precedente histórico

El lenguaje de la Enmienda 14 es extraordinariamente amplio y, durante más de un siglo, ha sido interpretado consistentemente para incluir a prácticamente todas las personas nacidas en territorio estadounidense. El precedente más citado es el fallo de 1898 en el caso Wong Kim Ark, donde la Corte determinó que un hombre nacido en San Francisco, hijo de inmigrantes chinos, era ciudadano estadounidense.

Romper con esta tradición implicaría no solo reinterpretar la Constitución, sino alterar una práctica sostenida durante décadas de legislación y política pública. Los jueces expresaron preocupación por las consecuencias prácticas: de prosperar la orden, cientos de miles de niños podrían quedar sin ciudadanía cada año, creando una población en limbo legal con acceso limitado a servicios básicos.

La presencia inédita de Trump

El dramatismo del momento se acentuó por la presencia del propio Trump en la sala, un hecho sin precedentes. Ningún presidente en ejercicio había asistido antes a una audiencia de la Corte Suprema, gesto interpretado como un intento de ejercer presión simbólica sobre los magistrados.

El mandatario llegó vestido con traje oscuro y corbata roja, se sentó junto a miembros de su gabinete y permaneció durante buena parte de la sesión. Tras retirarse, volvió a cargar contra la ciudadanía por nacimiento en redes sociales, calificándola de "absurda" y asegurando que Estados Unidos es el único país "lo suficientemente tonto" para mantenerla, afirmación que no es cierta pues al menos 30 países permiten esta modalidad de ciudadanía.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Posibles escenarios y consecuencias

A pesar de las señales adversas para la Casa Blanca, el desenlace no necesariamente será un pronunciamiento categórico sobre el alcance de la Enmienda 14. Algunos magistrados, como Brett Kavanaugh y el propio Gorsuch, dejaron entrever una posible vía intermedia.

Esta opción pasaría por bloquear la orden ejecutiva de Trump no tanto por ser inconstitucional, sino por contradecir leyes existentes aprobadas por el Congreso, como la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Bajo esta lógica, la Corte evitaría resolver de fondo la pregunta constitucional y trasladaría el debate al poder legislativo.

Este camino encaja con la tradición judicial de evitar fallos constitucionales amplios cuando existen alternativas más acotadas, pero también traslada el debate al terreno político, donde alcanzar consensos en materia migratoria ha resultado históricamente difícil.

Así, aunque todo apunta a que Trump sufrirá una nueva derrota ante la Corte Suprema, el caso podría no cerrar definitivamente la discusión. Más bien, podría marcar el inicio de una nueva fase en la que la batalla por redefinir la ciudadanía en Estados Unidos se traslade completamente al Congreso, un escenario complejo que mantiene viva la polémica sobre uno de los temas más sensibles de la política migratoria estadounidense.