Díaz-Canel extiende invitación económica a Estados Unidos mientras reafirma principios socialistas
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha manifestado una disposición al diálogo con Estados Unidos sobre posibles inversiones en la economía de la isla, aunque ha sido categórico al señalar que el sistema político socialista y la soberanía nacional no son temas negociables en ninguna conversación bilateral.
Límites claros en el diálogo bilateral
En una entrevista concedida al medio español Canal Red desde La Habana, el mandatario cubano reconoció los contactos recientes entre ambos gobiernos después de meses de presión estadounidense. Díaz-Canel enumeró "miles de temas" potenciales para discusión, incluyendo:
- Inversión extranjera y participación económica
- Flujos migratorios entre ambas naciones
- Cooperación contra el narcotráfico y terrorismo
- Protección del medioambiente
- Colaboración científica y educativa
Sin embargo, estableció límites firmes: "Que respeten nuestra soberanía, que respeten nuestra independencia y nuestro sistema político. Esas cosas no están en discusión", afirmó con contundencia.
Presión estadounidense y respuesta cubana
Esta declaración llega en un contexto donde tanto el presidente Donald Trump como su secretario de Estado, Marco Rubio, han ejercido presión para que Cuba implemente reformas económicas, argumentando que el modelo socialista ha conducido a la actual crisis que enfrenta la isla.
Díaz-Canel calificó como "inaceptable" cualquier intento de injerencia en asuntos internos cubanos, aunque expresó interés en construir "espacios de entendimiento" que alejen a ambas naciones de la confrontación. "Nosotros no queremos guerra, nosotros queremos diálogo", aseguró, aunque advirtió que ante una posible agresión militar estadounidense, estaría dispuesto a dar "la vida por la revolución".
Contexto de crisis energética y diálogo
El presidente cubano vinculó directamente la grave crisis energética que sufre el país -con constantes apagones desde mediados de 2024- al bloqueo petrolero estadounidense, revelando que la isla no ha recibido "una gota de combustible" en los últimos tres meses.
Pese a estas dificultades, Díaz-Canel describió un proceso de negociación que considera "largo", requiriendo primero establecer canales de comunicación, luego definir una agenda común, iniciar el diálogo y finalmente evaluar resultados. Reconoció el papel de diversas instituciones, "algunas gubernamentales, otras no gubernamentales", que han facilitado estos contactos.
Plan de recuperación y continuidad revolucionaria
En cuanto a la crisis energética, el mandatario explicó que Cuba está trabajando en recuperar su capacidad de generación y fomentar energías renovables para reducir la dependencia externa, aunque admitió que se trata de un plan a medio plazo que implicará "limitaciones" temporales.
Finalmente, Díaz-Canel mencionó que el expresidente Raúl Castro sigue "muy pendiente" de la situación política actual a pesar de su retiro oficial, manteniendo conversaciones frecuentes y mostrando "compromiso con el pueblo, con la revolución, con salvar al país de la agresión".



