Colombia y Venezuela avanzan en diálogos bilaterales mientras la democracia queda en segundo plano
Diálogos Colombia-Venezuela avanzan sin abordar la democracia

Diálogos bilaterales avanzan entre Colombia y Venezuela con notables omisiones

A pesar de que el encuentro presencial entre el presidente Gustavo Petro y la líder chavista Delcy Rodríguez no se concretó, los gobiernos de ambos países continúan destacando los éxitos de los diálogos bilaterales realizados la semana pasada. En las conversaciones se abordaron proyectos estratégicos de interconexión energética, coordinación en la lucha contra el narcotráfico, acuerdos de aranceles cero e incluso la posibilidad de doble nacionalidad para ciudadanos de ambas naciones.

La ausencia fundamental en las negociaciones

Sin embargo, en medio de esta euforia diplomática, hay una palabra que brilla por su ausencia: democracia. La Casa de Nariño parece desenvolverse cómodamente en el restablecimiento de relaciones sin enfrentar directamente el hecho de que Rodríguez, al igual que otros miembros del régimen, se benefició de elecciones cuestionadas que despojaron a Edmundo González de su legítima participación política.

Como se ha mencionado anteriormente, para Colombia resulta importante y beneficioso retomar las relaciones con Venezuela. No hay duda sobre los aspectos positivos que esto puede traer, especialmente en materia de soberanía energética. Nuestro país podría obtener ganancias significativas al comercializar energía eléctrica en territorio venezolano y al importar gas para prevenir escaseces en el mediano y largo plazo.

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Avances concretos en cooperación energética

Es lógico reconocer que los destinos de ambas naciones están profundamente interconectados, no solo en términos económicos, sino también en su capacidad de resiliencia frente a la emergencia climática. En este sentido, los múltiples anuncios del ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, son recibidos con optimismo. Según el funcionario, se avanzó considerablemente en "una conversación estratégica que puede transformar la seguridad energética de la región y abrir nuevas oportunidades de desarrollo para Colombia".

Palma mencionó específicamente la posibilidad de que ISA lidere inversiones en interconexión eléctrica entre Colombia y Venezuela a través de La Guajira, e invitó a otras empresas públicas colombianas a participar en estos proyectos. En esencia, el ministro destacó que esta colaboración representa una oportunidad única para impulsar el "desarrollo industrial que viene para Colombia y la región".

Cooperación en la lucha contra el narcotráfico

Tal vez igual de importantes fueron los anuncios relacionados con la cooperación bilateral contra el narcotráfico. En una publicación en la red social X, el presidente Petro afirmó que "se emprende la coordinación militar integral para destruir el narcotráfico en la frontera". De demostrarse la buena voluntad del régimen venezolano, esta colaboración podría ayudar a modificar el desbalance de poder que enfrentan las autoridades colombianas frente a los grupos al margen de la ley en la zona fronteriza.

Los análisis de inteligencia del Ejército y de organizaciones de la sociedad civil coinciden en que parte del problema radica en la complicidad histórica entre grupos guerrilleros, narcotraficantes y el régimen chavista. Ha sido extremadamente difícil lograr resultados concretos sin una cooperación sincera por parte de Venezuela. Esto nos lleva a una pregunta fundamental: ¿ha cambiado genuinamente la actitud del régimen hacia los grupos ilegales que históricamente han sido instrumentales para mantenerse en el poder?

La democracia como gran ausente

Por ello, la gran omisión en todas estas discusiones resulta clave. Sin democracia y sin una transición real del poder, lo único que ha ocurrido en Venezuela es el reemplazo superficial de Nicolás Maduro, mientras las estructuras de poder corrupto del chavismo permanecen intactas, con feudos repartidos entre militares y grupos al margen de la ley.

Surgen preguntas incómodas: ¿por qué el Gobierno colombiano no reconoció a Maduro, pero ahora se siente cómodo haciendo negocios con quien fue su vicepresidenta y se benefició de elecciones cuestionadas? ¿Cuál es el plan concreto para una transición democrática y el involucramiento de la oposición política venezolana?

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Mientras Colombia solicita el levantamiento de sanciones internacionales contra el régimen venezolano, es probable que la administración de Donald Trump, distraída con otros conflictos internacionales, acceda a estas peticiones. Sin embargo, no podemos permitir que Colombia se convierta en cómplice de un escenario donde en Venezuela todo cambie para que todo siga igual. La pregunta que resuena con fuerza es: ¿dónde quedó el compromiso con la democracia en estas negociaciones bilaterales?