Estados Unidos ataca centro neurálgico del petróleo iraní en el Golfo Pérsico
En una escalada significativa de tensiones en Oriente Medio, Estados Unidos ejecutó ataques aéreos contra la isla iraní de Kharg durante la madrugada del 14 de marzo de 2026. Este enclave estratégico, de apenas 20 kilómetros de extensión, representa el corazón de la industria petrolera de la República Islámica, ya que desde allí se exporta aproximadamente el 90% del crudo iraní, con China como principal destino debido a las sanciones internacionales vigentes.
La respuesta de Trump y las declaraciones oficiales
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció personalmente los bombardeos, describiéndolos como "los más poderosos en la historia de Oriente Medio" y afirmando que habían "aniquilado completamente" todos los objetivos militares en la isla. Sin embargo, Trump matizó que la infraestructura petrolera no fue atacada "por razones de decencia", señalando que la acción constituye una represalia directa por el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Teherán.
Por su parte, fuentes iraníes ofrecieron una visión diferente de los eventos. La agencia de noticias Fars reportó que se escucharon aproximadamente 15 explosiones durante el ataque, pero que "ninguna infraestructura petrolera resultó dañada", según testimonios de fuentes no identificadas en el terreno. Esta versión fue respaldada por Ehsan Jahaniyan, vicegobernador de la provincia de Bushehr, quien aseguró que las actividades en la terminal petrolera continúan con normalidad y que no se registraron víctimas entre personal militar, empleados o residentes.
La importancia estratégica de Kharg para Irán
Trump calificó a Kharg como "la joya de la corona de Irán", una descripción que refleja acertadamente su valor económico. La isla alberga la principal terminal petrolera del país, conectada a la costa mediante múltiples oleoductos y situada sobre un yacimiento petrolífero que cuadruplica su tamaño territorial. A solo 25 kilómetros de la costa sur iraní y aproximadamente 483 kilómetros al noroeste del estrecho de Ormuz, esta instalación posee:
- Dos muelles principales con capacidad para cargar hasta siete millones de barriles diarios
- El muelle 'T', el más grande de Irán, con seis dársenas y maquinaria capaz de procesar 13.500 barriles por hora
- El muelle 'C island', con tres dársenas y profundidad suficiente para buques de hasta 300.000 toneladas métricas
Las primeras infraestructuras en Kharg fueron construidas por la compañía británica Shell durante la década de 1960, cuando Irán mantenía relaciones cordiales con Occidente. Durante la guerra Irán-Irak (1980-1988), la terminal sufrió decenas de ataques aéreos iraquíes que dañaron gravemente los muelles en 1988, obligando al país a trasladar temporalmente sus exportaciones a otras terminales.
Reacciones y advertencias previas
El ataque se produce en un contexto de crecientes tensiones y advertencias mutuas. Poco antes de los bombardeos, Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, advirtió que "el golfo Pérsico se teñiría con la sangre de los invasores" si alguna isla iraní era atacada, en referencia específica a Kharg según medios estadounidenses. Según reportes semioficiales iraníes, los objetivos del ataque estadounidense incluyeron defensas aéreas, una base naval, la torre de control del aeropuerto y un hangar para helicópteros.
Esta acción militar representa un punto crítico en las relaciones entre Washington y Teherán, con implicaciones potenciales para la estabilidad regional y los mercados energéticos globales, dado el papel central de Kharg en las exportaciones petroleras iraníes.
