EE.UU. anuncia destrucción total de flota submarina iraní en guerra con Israel
EE.UU. destruye flota submarina iraní en conflicto con Israel

Administración Trump anuncia devastador golpe a capacidades militares iraníes

La Administración del presidente Donald Trump, a través del secretario de Guerra Pete Hegseth, reveló este jueves que las fuerzas armadas estadounidenses han destruido completamente la flota de submarinos de Irán y han afectado de manera considerable los puertos militares de la República Islámica. Esta acción forma parte de la guerra que Estados Unidos libra junto a Israel contra Teherán, marcando un punto de inflexión en el conflicto.

Daños masivos a la marina iraní confirmados oficialmente

El funcionario estadounidense afirmó categóricamente que la "flota de superficie" iraní ha "dejado de ser un factor relevante" en el teatro de operaciones. En declaraciones contundentes, Hegseth confirmó que en casi tres semanas de conflicto continuo, las fuerzas aliadas han "dañado o hundido más de 120 buques de guerra" pertenecientes a Irán.

"Sus submarinos, de los cuales llegaron a tener once unidades operativas, han desaparecido por completo del escenario bélico. Además, sus puertos militares estratégicos han quedado prácticamente inutilizados para operaciones significativas", insistió el jefe del Pentágono durante una rueda de prensa conjunta con el presidente del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Dan Caine.

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Capacidades de producción militar iraní severamente comprometidas

El secretario de Guerra proporcionó detalles alarmantes sobre el impacto en la industria militar iraní, indicando que la capacidad de Teherán para fabricar nuevos misiles balísticos "ha sufrido, probablemente, el golpe más devastador" dentro de la contienda. Según sus estimaciones, esta capacidad ha caído aproximadamente "un 90% desde el inicio del conflicto armado".

"La misma tendencia destructiva ocurre con los vehículos aéreos no tripulados de ataque unidireccional, comúnmente conocidos como drones kamikaze. La disponibilidad operativa de estos sistemas ha descendido en un porcentaje similar, cercano al 90%". Hegseth añadió con firmeza: "Ciertamente, los iraníes seguirán lanzando ataques esporádicos, lo sabemos y estamos preparados, pero lo harían con mucha mayor intensidad y frecuencia si pudieran. El hecho estratégico innegable es que ahora no pueden".

Operaciones estadounidenses penetran profundamente territorio iraní

Dan Caine, por su parte, ofreció información operativa detallada, informando que cada día Estados Unidos continúa "atacando a mayor profundidad dentro del territorio soberano iraní". El miércoles anterior, las fuerzas estadounidenses lanzaron bombas penetradoras de 5.000 libras "sobre instalaciones de almacenamiento subterráneas que albergaban misiles de crucero de defensa costera y otros equipos de apoyo logístico".

"Nuestra estrategia actual nos está permitiendo volar más hacia el este y penetrar a mayor profundidad en el espacio aéreo iraní. El objetivo principal es buscar y destruir sistemáticamente drones de ataque unidireccionales, con el fin estratégico de anular completamente la capacidad de Irán para proyectar poder militar más allá de sus fronteras nacionales", explicó Caine con precisión técnica.

Hegseth defiende la guerra de "precisión absoluta" contra Irán

Durante la comparecencia mediática, el secretario Hegseth reiteró sus críticas por lo que calificó como "negativa y sesgada" cobertura mediática del conflicto. Simultáneamente, defendió con vehemencia la guerra lanzada contra Irán en alianza con Israel, asegurando que este conflicto es "diferente en naturaleza esencial" a los enfrentamientos anteriores.

"Esta campaña militar tiene un enfoque de precisión absoluta, diseñado específicamente para destruir la Armada iraní y sus capacidades nucleares latentes. No nos desviamos de este objetivo central", afirmó Hegseth, delineando la doctrina estratégica estadounidense.

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Duración incierta del conflicto a pesar de predicciones iniciales

El jefe del Pentágono fue claro al afirmar que estos ataques "no tienen por objeto la construcción de naciones ni la promoción abstracta de la democracia". En cambio, explicó: "Nuestra misión es aplastar las amenazas directas contra Estados Unidos, proteger a los ciudadanos estadounidenses y salvaguardar nuestros intereses nacionales vitales. Combatimos para vencer decisivamente, y estamos venciendo bajo nuestros propios términos estratégicos".

A pesar de que, en declaraciones iniciales, tanto Hegseth como el presidente Donald Trump afirmaron que la guerra tendría una duración estimada entre cinco y ocho semanas, el secretario se mostró cauteloso este jueves al precisar cuándo o cómo determinarán el fin del conflicto.

"En última instancia, es el presidente quien decide el momento preciso en que diremos: 'Hemos logrado lo necesario, en nombre del pueblo estadounidense, para garantizar nuestra seguridad nacional a largo plazo'". Esta declaración sugiere que el conflicto podría extenderse más allá de las predicciones iniciales, dependiendo de la evaluación continua de los objetivos estratégicos.