Diplomacia bajo presión: EE.UU. e Irán buscan extender tregua mientras bloqueo naval tensa relaciones
Estados Unidos e Irán están evaluando nuevas negociaciones para extender una tregua de dos semanas, en un contexto donde el presidente Donald Trump avanza con un bloqueo naval destinado a frenar las exportaciones petroleras de la República Islámica. Esta medida busca obtener concesiones en las conversaciones de paz que podrían poner fin a una guerra de seis semanas que ha dejado miles de muertos y perturbado los mercados energéticos globales.
El bloqueo como herramienta de presión
Trump anunció el lunes en la Casa Blanca que "las personas adecuadas" han contactado a su administración para "cerrar un acuerdo", horas después de que la Armada estadounidense comenzara a implementar el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz. Esta acción busca cortar el tránsito de buques hacia y desde puertos y zonas costeras iraníes, una medida que el presidente justificó afirmando: "No podemos permitir que un país chantajee o extorsione al mundo".
El bloqueo representa una prueba crucial para la durabilidad de la tregua acordada el 7 de abril, especialmente después de que las conversaciones de paz del fin de semana no lograran un acuerdo definitivo. Irán ha calificado cualquier intento de Estados Unidos de bloquear el estrecho como "un acto de piratería", según informó la agencia estatal IRIB News.
Impacto en mercados y reacciones internacionales
Las acciones subieron y el petróleo cayó significativamente después de que Trump señalara disposición a retomar las conversaciones. El crudo Brent cayó hasta un 2,9% a US$96,50 por barril el martes, mientras el índice MSCI All Country World avanzó 0,4%, encaminándose a su octava jornada consecutiva de ganancias. Este movimiento refleja las expectativas del mercado sobre un posible acuerdo que podría estabilizar la región.
Arabia Saudita, socio clave de Estados Unidos, está presionando a Washington para que detenga el bloqueo, ante el temor de que pueda llevar a Teherán a intensificar las tensiones y perturbar otras rutas marítimas regionales. China, el mayor comprador de petróleo de Irán, ha pedido un alto al fuego inmediato, advirtiendo que un bloqueo amenaza el comercio global.
Posiciones divergentes en las negociaciones
Trump reiteró que las negociaciones fracasaron debido a la insistencia de Irán en mantener un programa nuclear, subrayando que cualquier acuerdo requerirá que Teherán abandone sus ambiciones atómicas. Según The New York Times, Estados Unidos propuso una suspensión de 20 años de la actividad nuclear, mientras que Irán respondió con un plan para detenerla durante hasta cinco años.
El vicepresidente JD Vance, quien encabezó la delegación estadounidense en la primera ronda de conversaciones, señaló que "hicimos algunos avances en la negociación" y que las conversaciones ayudaron a aclarar líneas rojas. Sin embargo, dejó el siguiente paso en manos de Teherán, afirmando que "la pelota está realmente en su cancha".
Escalada de tensiones y advertencias cruzadas
Irán responsabilizó a Estados Unidos por el colapso de las conversaciones del fin de semana, pero dejó abierta la puerta a nuevas negociaciones. El presidente Masoud Pezeshkian afirmó que el país está preparado para continuar las discusiones dentro de un marco de derecho internacional.
Mientras tanto, un buque sancionado por Estados Unidos y vinculado a China, el Rich Starry, avanza por Ormuz, poniendo a prueba el bloqueo naval. Irán advirtió que atacará puertos en todo el golfo Pérsico si sus propios centros de envío se ven amenazados, elevando el riesgo de una confrontación más amplia.
Trump advirtió que cualquier embarcación iraní que se acerque al bloqueo "será eliminada inmediatamente", utilizando el mismo sistema empleado contra traficantes de drogas en el mar Caribe. A pesar de estas tensiones, el presidente buscó restar importancia al impacto en los mercados, afirmando que 34 buques transitaron el estrecho el domingo, aunque Bloomberg reportó solo 19 embarcaciones.
Contexto del conflicto y negociaciones paralelas
La guerra comenzó cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una campaña de bombardeos contra Irán el 28 de febrero, causando daños significativos a la infraestructura y perturbando los flujos energéticos más allá del golfo Pérsico. Aunque los combates se han detenido ampliamente desde la tregua, el conflicto sigue siendo un punto clave en negociaciones más amplias.
Mientras Estados Unidos e Israel han detenido sus ataques contra Irán, Israel mantiene su campaña en el Líbano contra Hezbolá, con conversaciones entre ambos países previstas para el martes en Washington. El Comando Central de Estados Unidos indicó que el bloqueo se aplica específicamente a buques que entren o salgan de puertos iraníes, permitiendo el paso de embarcaciones neutrales aunque sujetas a inspección.



