Senador estadounidense presiona extradición de jefe disidente tras ataque a helicóptero policial
EEUU presiona extradición de jefe disidente tras ataque a helicóptero

Presión desde Washington por extradición de jefe disidente tras ataque mortal

El senador republicano estadounidense Bernie Moreno envió una carta formal a la embajada de Colombia en Washington solicitando acelerar el proceso de extradición de Alexander Díaz Mendoza, conocido como "Calarcá Córdoba", jefe de la disidencia del Estado Mayor de los Bloques y Frente (EMBF).

Vínculo con ataque a helicóptero Black Hawk

Moreno hizo referencia directa al ataque del pasado 22 de agosto contra un helicóptero Black Hawk de la Policía Nacional, ejecutado con un dron cargado de explosivos que dejó 13 uniformados fallecidos. Aunque el ELN se atribuyó posteriormente la autoría del atentado, las investigaciones iniciales vincularon a la estructura 36, bajo el mando de Calarcá Córdoba.

Estados Unidos mantiene una oferta de 5 millones de dólares por información que permita capturar a los responsables del ataque aéreo, uno de los más graves contra la fuerza pública en los últimos años.

Momento crítico para el proceso de paz

La presión internacional llega en un momento particularmente delicado para la mesa de diálogo entre el Gobierno Nacional y la facción liderada por Calarcá. El pasado 24 de febrero, esta disidencia ordenó a sus tropas actuar en "legítima defensa", acusando al Estado colombiano de mantener una ofensiva militar simultánea a las negociaciones.

Este lunes se reportó el primer bombardeo del Gobierno Petro dirigido específicamente contra estructuras de Calarcá en Ituango, Antioquia. Sin embargo, el Ejército Nacional aclaró que el objetivo (Frente 18) podría haber migrado recientemente a la disidencia de Iván Mordisco debido a fracturas internas dentro de los grupos armados.

Cooperación judicial como pilar bilateral

En su comunicación, el senador Moreno subrayó que la cooperación judicial sigue siendo un pilar fundamental en la relación bilateral entre Colombia y Estados Unidos. Como ejemplo positivo, citó la reciente extradición de Andrés Felipe Marín, alias "Pipe Tuluá", líder de la banda criminal 'La Inmaculada', materializada el pasado 3 de febrero.

Esta extradición coincidió con la reunión de alto nivel entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump, demostrando según Moreno la importancia de mantener canales de colaboración efectivos en materia de justicia transnacional.

Otras preocupaciones del legislador estadounidense

La carta revelada inicialmente por Caracol Radio y confirmada por la embajada colombiana incluye varias solicitudes adicionales:

  • Participación en cumbre regional: Moreno sugiere que estos esfuerzos podrían ser un precedente para que Colombia ingrese a la denominada Cumbre Escudo de las Américas, que reunió este fin de semana a más de 12 países para hablar de lucha contra el narcotráfico. Este año no fueron invitados Colombia, México ni Brasil.
  • Seguridad electoral: El senador expresó preocupación por la seguridad del proceso electoral en Colombia, aunque celebró la invitación a observadores internacionales de la OEA y la Unión Europea. Señaló problemas persistentes como la violencia contra candidatos, líderes políticos y periodistas, así como la falta de presencia de observadores en zonas rurales vulnerables.
  • Deuda energética: Moreno aseguró que una entidad controlada por el gobierno colombiano mantiene una deuda cercana a 100 millones de dólares con la energética estadounidense Glenfarne Group, y pidió resolver el caso para proteger la confianza de los inversionistas internacionales.

Impacto en el proceso de paz

La eventual extradición de Calarcá Córdoba representaría uno de los mayores desafíos para el actual proceso de paz, dado su rol jerárquico en las disidencias que aún permanecen en la mesa de negociación. Su salida del país podría alterar significativamente el equilibrio de poder dentro de estas estructuras y afectar la dinámica de los diálogos.

La carta del senador Moreno llega en un contexto de creciente tensión entre las expectativas internacionales sobre la lucha contra el narcotráfico y las prioridades del gobierno colombiano en su política de "Paz Total", creando un escenario complejo para la diplomacia bilateral.