Marina estadounidense inicia proceso de desactivación de 13 unidades navales para 2026
La Marina de los Estados Unidos ha anunciado un significativo plan de reestructuración que incluye la desactivación de 13 buques de guerra y buques de apoyo durante el año fiscal 2026. Esta medida representa un giro operativo estratégico en la fuerza naval estadounidense, que busca adaptarse a un contexto global en constante evolución y prioridades operativas cambiantes.
Unidades clave que serán retiradas del servicio activo
Entre las bajas más destacadas confirmadas por el calendario de inactivación se encuentran:
- El submarino de ataque USS Newport News (SSN-750), perteneciente a la clase Los Ángeles, que será dado de baja tras 37 años de servicio continuo.
- El submarino USS Alexandria (SSN-757), programado para salir de la flota activa el 4 de agosto de 2026, después de 35 años de operaciones.
- Dos cruceros de misiles guiados de la clase Ticonderoga: el USS Lake Erie (CG-70) y el USS Shiloh (CG-67), con fecha de desactivación establecida para el 30 de septiembre de 2026.
Ambos submarinos serán desmantelados en el Astillero Naval de Puget Sound, ubicado en Washington, donde se procederá a retirar el combustible nuclear y prepararlos para su posterior desguace. Los cruceros, que han servido en diversos teatros operativos incluyendo el Comando Sur y operaciones en el Caribe y Pacífico, serán reutilizados como activos logísticos de apoyo para extraer equipamiento útil que pueda ser aprovechado por otras unidades navales.
Otras unidades afectadas por el plan de desactivación
El cronograma también contempla la retirada del buque de desembarco USS Germantown (LSD-42) y del USS Fort Worth (LCS-3), un buque de combate litoral que, pese a contar con apenas 13 años de servicio, ha sido incluido en la lista de baja por decisiones operativas específicas.
Además de las unidades de combate, la Marina estadounidense procederá a retirar seis buques pertenecientes al Military Sealift Command (MSC), la fuerza de apoyo civil que provee abastecimiento logístico en operaciones de combate y misiones humanitarias. Entre estas plataformas de apoyo se encuentran:
- Tres petroleros de reabastecimiento: USNS Big Horn, USNS John Ericsson y USNS Pecos.
- Tres buques de carga rodada que han transportado equipos militares durante más de dos décadas.
- El barco USNS Vice Adm. K. R. Wheeler, especializado en distribución de combustible en alta mar.
Razones estratégicas detrás de las desactivaciones
Según analistas consultados en medios especializados, esta amplia iniciativa de desactivación responde a un esfuerzo concertado por liberar recursos financieros y modernizar la flota naval estadounidense. Los crecientes costos de mantenimiento de plataformas antiguas, combinados con la necesidad de enfocarse en capacidades más avanzadas y adaptables a futuras amenazas, han impulsado esta decisión estratégica.
Este proceso ocurre en paralelo con decisiones estratégicas más amplias dentro de la Armada, incluyendo ajustes en programas de construcción naval y debates internos sobre la estructura futura de la flota. Aunque la desactivación de múltiples buques podría interpretarse como una reducción del poder naval, para la Marina estadounidense representa una adaptación operativa y financiera esencial para mantener una fuerza moderna, eficiente y capaz de responder a retos geopolíticos cambiantes en múltiples teatros de operaciones.
La reorganización de la fuerza naval se enmarca en un contexto global donde las prioridades de defensa están experimentando transformaciones significativas, requiriendo flotas más ágiles, tecnológicamente avanzadas y sostenibles desde el punto de vista económico.



