EE.UU. impone sanciones a 30 entidades y buques iraníes por ventas ilícitas de petróleo y producción de armas
EE.UU. sanciona a 30 entidades iraníes por petróleo y armas

Nuevas sanciones estadounidenses contra Irán en vísperas de negociaciones

El gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles un nuevo paquete de sanciones contra la República Islámica de Irán, apuntando específicamente a más de 30 individuos, entidades y buques que, según Washington, facilitan las "ventas ilícitas de petróleo iraní" y apoyan la producción de armas en el país persa.

La campaña de "máxima presión" continúa

Estas medidas se enmarcan dentro de la estrategia de "máxima presión" que mantiene la administración Trump contra Teherán, justo antes de una nueva ronda de negociaciones programada en Ginebra entre ambas naciones. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, declaró en un comunicado oficial que "Irán explota los sistemas financieros para vender petróleo ilícito, blanquear los ingresos, adquirir componentes para sus programas de armas nucleares y convencionales, y apoyar a sus grupos terroristas".

El Departamento del Tesoro detalló específicamente una lista de buques que operan "como parte de la flota en la sombra de Irán, que transporta petróleo y productos petrolíferos iraníes a mercados extranjeros". Esta acción representa un endurecimiento significativo de las medidas coercitivas contra el régimen iraní.

Contexto de tensiones nucleares

Las sanciones llegan en un momento particularmente delicado en las relaciones bilaterales. El presidente Donald Trump ha amenazado en repetidas ocasiones a Teherán con ataques militares si no firma un acuerdo sobre su programa nuclear. En su discurso sobre el estado de la Unión del martes por la noche, Trump acusó directamente a Irán de albergar "siniestras ambiciones nucleares".

Como parte de esta escalada de tensiones, Trump ha ordenado un enorme despliegue militar alrededor del Golfo, aumentando la presión sobre el gobierno iraní. Sin embargo, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha mantenido una postura más conciliadora, reiterando que existe una "perspectiva favorable" sobre las próximas conversaciones.

Respuesta iraní y antecedentes recientes

Mientras Estados Unidos intensifica su presión, Irán ha respondido con acciones propias. Recientemente, las autoridades iraníes incautaron un petrolero extranjero que transportaba aproximadamente seis millones de litros de diésel de contrabando, demostrando su determinación de controlar el tráfico de hidrocarburos en sus aguas territoriales.

El comunicado del Tesoro estadounidense dejó claro que el gobierno Trump seguirá aplicando "la máxima presión sobre Irán para dañar las capacidades armamentísticas del régimen y su apoyo al terrorismo". Esta postura contrasta marcadamente con la del presidente iraní, quien insiste en mantener abiertas las vías diplomáticas.

Impacto en las negociaciones

Analistas internacionales consideran que estas nuevas sanciones podrían complicar significativamente las próximas conversaciones en Ginebra. Al endurecer su postura justo antes de las negociaciones, Estados Unidos envía un mensaje claro sobre su determinación de mantener la presión económica sobre Irán hasta que acepte sus condiciones en materia nuclear.

La comunidad internacional observa con preocupación esta escalada, especialmente considerando que ambas partes mantienen posiciones diametralmente opuestas sobre el programa nuclear iraní y su derecho a desarrollar tecnología atómica con fines pacíficos.