Estados Unidos relajará restricciones petroleras contra Venezuela para incrementar oferta global
La administración del presidente Donald Trump tiene previsto implementar medidas adicionales para aliviar las sanciones contra el sector petrolero venezolano, con el objetivo estratégico de aumentar la producción mundial de crudo en un contexto donde el conflicto bélico con Irán ha provocado un incremento vertiginoso en los precios del energético.
Más licencias para empresas internacionales
Según fuentes cercanas al gobierno estadounidense que solicitaron mantener el anonimato porque los planes aún no son públicos, las nuevas disposiciones podrían anunciarse esta misma semana e incluirían la emisión de más licencias individuales que permitirían a compañías extranjeras operar en Venezuela sin violar las restricciones impuestas por Washington.
"El gobierno ya ha emitido numerosas licencias generales para facilitar el rápido progreso en las industrias minera y energética", declaró Taylor Rogers, portavoz de la Casa Blanca, en un comunicado oficial. "Seguiremos tomando medidas, cuando sea necesario, para restablecer la paz y la prosperidad en Venezuela".
El mecanismo que se implementaría sería más amplio que las autorizaciones anteriores y facilitaría la entrada de un mayor número de corporaciones al país sudamericano, aunque todavía no está claro si esta flexibilización se materializará en una licencia general o mediante permisos específicos.
Empresas beneficiadas y contexto geopolítico
Entre las compañías que estarían próximas a recibir autorización del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para reiniciar operaciones en Venezuela se encuentran:
- Una filial de la empresa estatal india ONGC Videsh Ltd
- Maha Capital AB, con sede en Estocolmo
- J&F Investimentos, unidad del gigante brasileño de la industria cárnica JBS Foods Group
Hasta el momento, la administración Trump solo ha otorgado un puñado de licencias como parte de su plan para atraer inversiones privadas por aproximadamente 100 mil millones de dólares durante la próxima década, destinados a reconstruir el deteriorado sector petrolero venezolano. Entre las empresas ya autorizadas figuran:
- Chevron Corp.
- BP Plc
- Shell Plc
- Repsol SA
- Eni SpA
- Maurel et Prom SA
La guerra en Irán está presionando a Washington para que acelere sus esfuerzos en Venezuela, nación que alberga algunas de las mayores reservas de crudo del mundo. Los futuros mundiales del petróleo se han disparado más del 40% desde que Estados Unidos e Israel lanzaron sus ataques contra territorio iraní, llevando los precios de la gasolina a su nivel más alto desde 2023.
Deudas pendientes y perspectivas realistas
Al igual que otras empresas interesadas en regresar a Venezuela, ONGC Videsh mantiene una deuda pendiente de cientos de millones de dólares con la empresa energética estatal venezolana, Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA). Reanudar sus operaciones en el país podría permitir a la firma india llegar a un acuerdo con PDVSA para recuperar lo que se le adeuda.
En una teleconferencia sobre resultados celebrada el 13 de febrero, el director financiero de ONGC Videsh, Vivek Tongaonkar, manifestó que la compañía está a la espera de directrices del gobierno estadounidense con respecto a Venezuela, afirmando que "la situación está evolucionando en la dirección positiva".
Sin embargo, expertos advierten que no está claro si la flexibilización de las sanciones petroleras contra Venezuela se traducirá en un aumento significativo de la producción a corto plazo. Actualmente, el país bombea alrededor de un millón de barriles diarios, apenas un tercio de su máximo alcanzado en la década de 1990.
"Venezuela no está en condiciones de producir suficiente petróleo adicional con la rapidez necesaria para compensar el alza de los precios mundiales", afirmó Francisco Monaldi, director de política energética latinoamericana del Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad Rice.
Monaldi prevé que Venezuela aumentará su producción en no más de un tercio, o 300.000 barriles diarios, durante 2026, una cantidad que califica como "completamente marginal a corto plazo" para cubrir la demanda mundial.
Estrategia energética más amplia de Washington
La administración Trump ha estado presionando para traer más petróleo al mercado desde donde sea posible como parte de una estrategia energética integral. A principios de marzo, flexibilizó temporalmente algunas sanciones al crudo ruso con el fin de presionar al presidente Vladimir Putin para que pusiera fin a su guerra en Ucrania.
Paralelamente, Washington ha disminuido, por ahora, su presión para que India deje de comprar petróleo ruso, reconociendo la complejidad de los mercados energéticos globales y la necesidad de mantener estabilidad en los suministros ante las tensiones geopolíticas actuales.
La infraestructura energética venezolana se ha deteriorado considerablemente en las últimas décadas debido a múltiples factores, incluyendo:
- Mala gestión operativa
- Abandono de instalaciones
- Corrupción sistémica
- Impacto acumulado de las sanciones internacionales
Esta realidad plantea desafíos significativos incluso con la posible flexibilización de las restricciones estadounidenses, requiriendo inversiones masivas y tiempo considerable para recuperar capacidades productivas perdidas.



