El escándalo secreto de Obama en Cartagena: Shakira, Epstein y el caso que sacudió la Cumbre
Escándalo secreto de Obama en Cartagena: Epstein y Shakira

El día que Obama partió de Cartagena entre sonrisas con Shakira y un escándalo oculto

El 15 de abril de 2012, el entonces presidente estadounidense Barack Obama despedía su participación en la VI Cumbre de las Américas en Cartagena con un acto simbólico de entrega de títulos de tierras a comunidades de La Boquilla y San Basilio de Palenque. En la Plaza de San Pedro, compartía sonrisas y atención con la estrella pop colombiana Shakira, quien pronunciaba un discurso ante la multitud. Obama expresó su maravilla por la belleza de Cartagena y prometió volver con su familia antes de despegar en el Air Force One rumbo a Washington alrededor de las tres de la tarde.

La noche que desató la tormenta diplomática

Lo que Obama ignoraba al partir era que días después escalaría un escándalo que había comenzado cuatro noches atrás, el 11 de abril. Agentes de su servicio secreto de seguridad, durante una escapada por el Centro histórico y bares como el Pley Club, contactaron con mujeres locales y trabajadoras sexuales. Al día siguiente, una de estas trabajadoras, madre cabeza de hogar, se presentó en el hotel donde se hospedaban los agentes exigiendo 800 dólares prometidos la noche anterior, desatando una polémica nacional que rápidamente llegó a la Embajada de Estados Unidos.

Para el 13 de abril, doce agentes estaban implicados y fueron enviados de regreso a Estados Unidos antes de la llegada de Obama para la Cumbre. El revuelo fue tal que el bar Pley Club reportó más de 4.000 visitas en su página web el 19 de abril, colapsando temporalmente su servicio. El entonces alcalde Campo Elías se vio en jaque mientras se hablaba de la mala fama para la ciudad, las repercusiones de la desigualdad y el turismo sexual desbordado.

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Las trabajadoras sexuales y la estigmatización posterior

Otras trabajadoras sexuales locales denunciaron persecución y estigmatización tras el escándalo, señalando que las mujeres involucradas fueron tratadas injustamente por la atención mediática. La United States Secret Service anunció formalmente que tres empleados dejaron la agencia: uno renunció, otro se retiró y un tercero fue recomendado para despido, aunque sin revelar nombres específicos.

La Casa Blanca mantuvo durante años que el escándalo no involucró a personal político de la administración Obama, sino exclusivamente a miembros del equipo de seguridad y apoyo militar desplazados a Cartagena. Sin embargo, nuevas revelaciones cambiarían esta narrativa.

La conexión Epstein y el caso Jonathan Dach

A través de investigaciones periodísticas de Cambio, se conocieron detalles encontrados entre los millones de archivos del correo del financiero y pederasta Jeffrey Epstein, liberados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. El periodista Mateo Muñoz reveló que Epstein actuó como asesor tras bambalinas de Kathryn Ruemmler, entonces abogada de la Casa Blanca, durante el manejo del caso.

Según documentos del gobierno y entrevistas publicadas por The Washington Post en octubre de 2014, la Casa Blanca no investigó o no quiso admitir públicamente la posible responsabilidad de Jonathan Dach, un joven de 25 años estudiante de derecho en Yale Law School que acompañaba al equipo de avanzada en Cartagena.

Los correos electrónicos entre Epstein y Ruemmler, que abarcan del 8 al 17 de octubre de 2014, muestran al financiero actuando como estratega y editor de respuestas institucionales. Epstein sugirió formulaciones, corrigió borradores y recomendó a la abogada presentar a Dach como un simple voluntario sin acceso a información clasificada ni funciones de seguridad.

Las estrategias de encubrimiento reveladas

En una comunicación, el abogado de Dach envió a Ruemmler una carta para una periodista de The Washington Post sugiriendo que, si se mencionaba a Dach, debía insistirse en la ausencia de su nombre en el registro del hotel en Cartagena. Epstein propuso matizar la credibilidad de las fuentes, cuestionando: "¿Con qué frecuencia mienten las prostitutas sobre a qué habitación se dirigen?"

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La abogada compartió con Epstein borradores de respuesta, asegurando que no se encontraron actos indebidos por parte de Dach y que la investigación interna carecía de pruebas concluyentes. Argumentó que la identidad del testigo nunca se pudo determinar, pudiendo ser tanto una trabajadora sexual como un empleado del hotel.

La investigación de la Oficina de Seguridad Nacional nunca halló pruebas de conductas indebidas por parte de Dach, pero las revelaciones muestran cómo Epstein influyó en el manejo comunicacional del caso desde las sombras, conectando un escándalo local en Cartagena con redes de poder internacionales que solo años después saldrían completamente a la luz.