Administración Trump anuncia repliegue de operación migratoria en Minnesota tras semanas de conflicto
La administración del presidente Donald Trump confirmó este jueves el fin progresivo de la operación especial antimigratoria desplegada durante más de dos meses en el estado de Minnesota, tras semanas de intensas tensiones con autoridades locales y residentes que culminaron con dos muertes y miles de arrestos.
Anuncio oficial del 'zar fronterizo' en Minneapolis
Tom Homan, el llamado 'zar fronterizo' de la Casa Blanca, fue enviado de urgencia a Minneapolis para supervisar la ofensiva y finalmente anunciar su conclusión. En una rueda de prensa, Homan declaró: "He propuesto, y el presidente Trump ha estado de acuerdo, que esta operación especial concluya".
Según explicó el funcionario federal, la reducción del operativo ya comenzó esta semana y continuará en los próximos días. Aunque una parte reducida del personal permanecerá en Minnesota, la mayoría de los aproximadamente 3.000 agentes migratorios será reubicada en sus bases o enviada a otros destinos.
Operación marcada por violencia y protestas
El despliegue federal, que superaba en número a las fuerzas policiales combinadas de Minneapolis y St. Paul, generó una de las mayores controversias del segundo mandato de Trump. Desde finales del año pasado, las autoridades federales reportaron más de 4.000 arrestos en Minnesota en el marco de la ofensiva.
La operación estuvo particularmente marcada por dos muertes que desataron protestas en todo el país:
- Renee Good, ciudadana estadounidense muerta por disparos de agentes federales
- Alex Pretti, también ciudadano estadounidense asesinado el 24 de enero
Adicionalmente, se reportó el caso de un venezolano herido de bala durante un arresto, según las autoridades tras resistirse a la detención.
Cambios en el mando y reacciones locales
El asesinato de Alex Pretti generó cambios significativos en la conducción del operativo. Gregory Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza que lideraba la represión, fue relevado de su cargo y reemplazado por Tom Homan, quien adoptó un tono más conciliador hacia las autoridades estatales.
Sin embargo, el anuncio del retiro parcial fue recibido con escepticismo por líderes locales. Elliott Payne, presidente del Ayuntamiento de Minneapolis, afirmó: "Lo creeré cuando lo vea", reflejando la desconfianza generada por semanas de enfrentamientos.
Choque político que escaló al Congreso federal
La ofensiva profundizó el conflicto entre la Casa Blanca y los líderes demócratas que gobiernan Minnesota, sumándose a las disputas en el Congreso que ahora tienen al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) al borde de un cierre por falta de consenso sobre su financiamiento.
Las tensiones se manifestaron en múltiples frentes:
- Funcionarios estatales calificaron la operación como una "ocupación ilegal"
- Republicanos en Washington acusaron a autoridades locales de obstaculizar la aplicación de leyes migratorias
- Se abrieron investigaciones penales contra funcionarios estatales
- Autoridades locales presentaron demandas por presunta violación de soberanía estatal
Negociaciones y futuro de la política migratoria
En su declaración, Homan aseguró haber negociado un mayor acceso de agentes federales a personas detenidas y sostuvo que mantuvo conversaciones con funcionarios locales, aunque no ofreció detalles específicos de los acuerdos alcanzados.
Pese al repliegue anunciado, Homan insistió en que la decisión no representa un giro en la política migratoria del gobierno Trump. "El presidente Trump prometió una deportación masiva, y eso es lo que este país obtendrá", afirmó, calificando la operación en Minnesota como un éxito operativo.
Contexto nacional y reacción del gobernador
La ofensiva en Minnesota formó parte de una estrategia más amplia que el año pasado incluyó despliegues similares en ciudades gobernadas por demócratas como Los Ángeles y Chicago, generando controversias en múltiples jurisdicciones.
Poco después del anuncio, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, reaccionó con un breve mensaje en redes sociales: "Gracias, Minnesota", dijo en clara alusión a la movilización ciudadana que se organizó contra el operativo federal durante semanas.
La operación, que movilizó recursos sin precedentes en el estado, deja un legado de tensión entre niveles de gobierno y comunidades afectadas, mientras Washington continúa debatiendo el futuro de las políticas migratorias en un año electoral marcado por divisiones profundas.



