La guerra decapita el poder iraní: altos mandos militares y políticos caen en ataques
La ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán no solo ha dejado miles de víctimas mortales y una creciente inestabilidad regional, sino que ha impactado directamente el corazón del poder en Teherán. En menos de tres semanas, una serie de ataques dirigidos ha acabado con la vida de altos mandos políticos, militares y de seguridad, incluida la máxima autoridad del régimen.
El líder supremo y figuras clave eliminadas
Alí Jameneí, la máxima autoridad del régimen iraní desde 1989, falleció el 28 de febrero de 2026 durante un bombardeo contra Teherán atribuido a fuerzas estadounidenses e israelíes. El ataque impactó una zona donde se encontraban su residencia y varias instituciones clave del Estado, cobrándose también la vida de su esposa y otros miembros de su familia.
Las afirmaciones iniciales sobre su muerte, difundidas por Donald Trump y Benjamin Netanyahu, fueron refutadas en un primer momento por fuentes iraníes. Sin embargo, en las primeras horas del 1 de marzo, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán y los medios estatales confirmaron oficialmente su fallecimiento.
El cerebro político de la respuesta iraní
Alí Lariyaní, cuya muerte fue reportada este martes por Israel, ha sido una de las figuras más influyentes del sistema político iraní en las últimas tres décadas. Ocupó cargos centrales como la presidencia de la Asamblea Consultiva Islámica entre 2008 y 2020 y la secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
Según el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, Larijani fue asesinado en una serie de bombardeos lanzados este martes, información que hasta ahora no ha sido confirmada por las autoridades iraníes. De verificarse, lo convertiría en una de las figuras de más alto rango alcanzadas por ataques israelíes desde el inicio del conflicto.
El brazo represivo del régimen
Gholamreza Soleimani, comandante de la fuerza Basij, habría muerto en los bombardeos de este martes. Esta milicia paramilitar dependiente del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica es, según organismos de derechos humanos, uno de los principales instrumentos del Estado iraní para el control social y la represión de la disidencia.
Bajo su mando, la Basij desempeñó un papel central en la contención de protestas durante las movilizaciones de 2019, 2022 y 2026, cuando fuerzas de seguridad reprimieron manifestaciones en distintas ciudades del país.
El estratega militar en plena guerra
Abdolrahim Mousavi se desempeñaba como jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, el cargo militar más alto en Irán. Desde esa posición, supervisaba la coordinación del ejército regular y tenía a su cargo la planificación operativa militar en escenarios de conflicto.
En 2023, Estados Unidos, la Unión Europea y Australia lo incluyeron en sus listas de sancionados por graves violaciones a los derechos humanos. Murió el 28 de febrero de 2026 durante los primeros bombardeos contra Teherán, en ataques dirigidos contra centros de mando militar.
El hombre al frente de la Guardia Revolucionaria
Mohammad Pakpour lideraba la Guardia Revolucionaria desde junio de 2025. Militar de carrera, se incorporó a esa fuerza tras la revolución de 1979 y participó en la guerra entre Irán e Irak, donde consolidó su trayectoria dentro de la estructura militar.
Como comandante de la Guardia Revolucionaria, estaba al frente de coordinar operaciones en el exterior y el apoyo a aliados regionales. Falleció también el 28 de febrero de 2026 durante bombardeos contra Teherán.
El responsable de la defensa nacional
Aziz Nasirzadeh ocupaba el cargo de ministro de Defensa y era responsable de la planificación militar y la protección de infraestructura estratégica, incluidas instalaciones sensibles del programa nuclear. Anteriormente fue jefe de la Fuerza Aérea iraní entre 2018 y 2021.
Inició su carrera militar durante la guerra entre Irán e Irak y desarrolló la mayor parte de su trayectoria en la Fuerza Aérea, donde se formó como piloto de cazabombarderos F-14.
Incertidumbre sobre el nuevo líder supremo
En medio de la ofensiva y la reconfiguración del poder en Teherán, la situación de Mojtaba Jameneí, actual líder supremo tras la muerte de su padre, está rodeada de incertidumbre. Aunque fue designado el pasado 8 de marzo, aún no ha realizado su primera aparición pública.
Según el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, Mojtaba Jameneí resultó herido y quedó "desfigurado" durante el bombardeo en el que murió su padre. También hay versiones contradictorias sobre su paradero, con informes sobre su supuesta llegada a Rusia para tratamiento médico.
