Agentes de ICE permanecerán en aeropuertos estadounidenses hasta que operaciones retornen completamente a la normalidad
Tom Homan, el denominado zar de la frontera designado por el expresidente Donald Trump, declaró este domingo que los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) no abandonarán los aeropuertos de Estados Unidos mientras continúe el cierre del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y las operaciones de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) no regresen a sus niveles habituales.
La crisis más prolongada en la historia estadounidense
La paralización gubernamental ya supera los 44 días consecutivos, convirtiéndose en el cierre más extenso registrado en la historia del país norteamericano. Durante este período, los empleados de la TSA han estado sin recibir sus salarios desde el mes de febrero, generando una situación crítica en la seguridad aeroportuaria.
"Vamos a continuar con la presencia de ICE ahí hasta que los aeropuertos sientan que están al 100% en una posición donde puedan tener operaciones normales", afirmó Homan durante su participación en el programa dominical Face The Nation de la cadena CBS.
Consecuencias operativas del cierre prolongado
La advertencia del funcionario se produce en un contexto donde:
- Al menos 460 agentes de la TSA han presentado su renuncia desde el inicio del cierre
- El ausentismo diario promedio entre el personal restante alcanza el 11%
- En algunos aeropuertos específicos, las tasas de ausentismo ya superan el 50%
Estos datos fueron revelados ante el Congreso por Ha Nguyen McNeill, administradora interina de la agencia de seguridad en el transporte.
Justificación de seguridad para el despliegue de ICE
El despliegue de agentes de inmigración en terminales aéreos fue ordenado directamente por Donald Trump como respuesta a la significativa reducción de personal de la TSA. Homan justificó esta medida en términos de seguridad nacional:
"ICE está ahí para ayudar a nuestros hermanos y hermanas de la TSA. Estaremos ahí mientras nos necesiten, hasta que regresen a las operaciones normales, si les gusta que esos aeropuertos estén seguros", insistió el zar fronterizo.
La lógica detrás de la presencia permanente
La ecuación planteada por las autoridades es directa e inquietante: a menor retorno de agentes de la TSA después del cierre, mayor será la permanencia de efectivos del ICE en los aeropuertos. Esto significa que la presencia de la agencia de inmigración en los controles de seguridad aérea no tiene una fecha de finalización definida.
"Si menos agentes de la TSA vuelven al trabajo después del cierre, eso significa que se mantendrán más agentes del ICE en los aeropuertos", explicó Homan con claridad.
El nudo político sin resolver
El impasse presupuestario que mantiene paralizado al DHS continúa sin solución:
- El último intento de reapertura fracasó el viernes cuando el Senado aprobó un plan bipartidista
- Los republicanos de la Cámara de Representantes bloquearon la iniciativa
- La disputa refleja la pugna entre demócratas que buscan restringir operaciones del ICE y republicanos que defienden fondos completos para la agencia
Medidas ejecutivas y perspectivas futuras
Ante la parálisis legislativa, Donald Trump firmó el jueves una orden ejecutiva instruyendo al nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, que pague "de inmediato" a los agentes de la TSA. La Casa Blanca describió la situación como una "emergencia" capaz de "generar caos en los aeropuertos".
Los primeros pagos se esperaban para este lunes, aunque esta medida no resuelve el cierre ni despeja la incertidumbre sobre la continuidad del despliegue del ICE en los terminales aéreos. Para muchos analistas, esta situación representa un cambio inédito en la forma en que el gobierno federal gestiona la seguridad aérea durante crisis presupuestarias.



