Irán responde con ataques en Dubái y Baréin a amenaza de Trump: balance del octavo día de guerra
En un nuevo capítulo de la escalada bélica que afecta a Medio Oriente, Irán lanzó el sábado varias oleadas de misiles y drones contra sus vecinos del Golfo que albergan bases estadounidenses, respondiendo directamente a las amenazas del presidente Donald Trump de intensificar los ataques contra el régimen teocrático.
Explosiones y sirenas en ciudades del Golfo
En Jerusalén y en ciudades del Golfo como Dubái, Manama y Riad se escucharon sirenas y explosiones durante la jornada del sábado, marcando el octavo día consecutivo de hostilidades. Los Emiratos Árabes Unidos informaron que sus defensas aéreas interceptaron 15 misiles y 119 drones, mientras imágenes verificadas muestran un proyectil estrellándose contra el aeropuerto de Dubái.
Una explosión se produjo cerca de varios aviones estacionados frente a un edificio del aeropuerto y a pocos metros de un tren en marcha, según grabaciones que circulan en redes sociales. "Las fuerzas armadas iraníes tienen pruebas que demuestran que la geografía de algunos países de la región se pone, abiertamente y también en secreto, a disposición del enemigo", afirmó Gholamhossein Mohseni Ejeí, jefe del poder judicial iraní.
Respuesta militar iraní y disculpas contradictorias
Irán anunció haber golpeado con misiles una base militar de Estados Unidos en Baréin, en represalia por un ataque previo a una planta iraní desalinizadora de agua. Pese a estos bombardeos, en un discurso transmitido por televisión, el presidente iraní Masud Pezeshkian se disculpó ante sus vecinos del Golfo y prometió que no serían atacados "a menos que se produzca un ataque contra Irán desde esos países".
Sin embargo, adoptó un tono desafiante ante Trump, quien exigió la víspera la "rendición incondicional" de Teherán para poner fin a la guerra. "Los enemigos se llevarán a la tumba su deseo de que el pueblo iraní se rinda", declaró Pezeshkian en su alocución.
Contraataque israelí-estadounidense y amenazas de Trump
Mientras tanto, Israel y Estados Unidos volvieron a bombardear Irán en una de las oleadas más intensas desde que comenzó el conflicto hace una semana. Entre los blancos figuraban una academia militar, un centro de mando subterráneo y un depósito de misiles. Llamas y humo se elevaron del aeropuerto internacional Mehrabad en Teherán tras un ataque que, según Israel, destruyó 16 aviones y cazas.
Trump había advertido previamente en su plataforma Truth Social: "¡Hoy Irán será golpeado muy fuertemente! Bajo seria consideración para su completa destrucción y muerte segura, debido al mal comportamiento de Irán, se encuentran zonas y grupos de personas que no habían sido considerados como objetivos hasta este momento".
Balance humanitario y extensión del conflicto
La guerra, que inicia su segunda semana, comenzó el 28 de febrero con la campaña conjunta de bombardeos israelíes y estadounidenses en Irán, acusado de querer dotarse de la bomba atómica. Desde entonces se ha extendido al resto del Golfo, Líbano, Chipre, Azerbaiyán, Turquía e incluso hasta las costas de Sri Lanka.
El Ministerio iraní de Salud afirmó el viernes que en los ataques israelo-estadounidenses murieron 926 civiles, que se suman a unos 6.000 heridos. En Líbano, las autoridades reportan cerca de 300 muertes esta semana y más de 454.000 desplazados.
Impacto en el tráfico marítimo y tensión diplomática
La guerra también repercute en el tráfico marítimo por el cierre de facto del estrecho de Ormuz, por donde suele transitar el 20% del crudo y el gas licuado consumidos a nivel mundial. Los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron este sábado haber atacado en el Golfo dos petroleros, uno de ellos con pabellón de Islas Marshall, empleando drones en ambas operaciones.
En el ámbito diplomático, Trump prometió ayudar a reconstruir la economía iraní si Teherán nombra a alguien "aceptable" como sucesor del líder supremo. Sin embargo, el embajador iraní ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, respondió que Washington no tendrá ningún rol en la elección del próximo líder supremo, figura con más poder que el presidente en Teherán.
