Irán responde con cierre del estrecho de Ormuz ante bloqueo estadounidense
La República Islámica de Irán anunció este sábado el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, apenas unas horas después de haberlo reabierto, en una clara respuesta a la decisión de Estados Unidos de mantener el bloqueo a sus puertos marítimos. Este movimiento representa un nuevo giro en la tensa relación entre ambas naciones y afecta directamente el comercio mundial de hidrocarburos.
Reapertura breve y respuesta inmediata
Según informó el mando central de las fuerzas armadas iraníes, el país había "aceptado de buena fe autorizar el paso de un número limitado de petroleros y buques comerciales" por el estrecho, pero decidió retomar el control total ante lo que calificó como "actos de piratería amparados en el llamado bloqueo" estadounidense.
Durante la breve reapertura del viernes, al menos ocho petroleros y metaneros lograron atravesar el estrecho en la madrugada del sábado, según datos de la empresa de seguimiento marítimo Kpler. Sin embargo, la página web MarineTraffic mostraba que varios buques que parecían encaminados a cruzar el paso cambiaron repentinamente su rumbo.
Posiciones enfrentadas y advertencias mutuas
El viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Saed Jatibzadeh, declaró enfáticamente que "los estadounidenses no pueden imponer su voluntad y poner bajo sitio a Irán". Por su parte, el guía supremo Mojtaba Jamenei aseguró que las fuerzas navales iraníes están preparadas para infligir "nuevas derrotas" al enemigo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, respondió advirtiendo que Irán no puede "chantajear" a Washington con sus cambios de postura sobre el estrecho de Ormuz y afirmó que mantienen conversaciones con las autoridades iraníes. Trump dejó claro que el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes seguiría "totalmente en vigor" hasta el final de las negociaciones.
Impacto en el comercio mundial y negociaciones de paz
El estrecho de Ormuz es un paso crucial por donde tradicionalmente transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos. La reanudación temporal del tráfico había dado un impulso significativo a los mercados financieros y provocado una fuerte caída en los precios del petróleo.
Según el mando central estadounidense, desde el comienzo del bloqueo, 23 buques han acatado las órdenes de las fuerzas estadounidenses de dar media vuelta y regresar a Irán. Esta situación ocurre mientras se desarrollan diversas iniciativas diplomáticas para poner fin al conflicto en Oriente Medio, más allá del alto el fuego de dos semanas entre Irán y Estados Unidos que comenzó el 8 de abril y expira este miércoles.
Contexto regional y negociaciones paralelas
La reapertura del viernes de Ormuz y la tregua del conflicto en Líbano iniciada horas antes parecían indicar un avance en las negociaciones para un acuerdo de paz entre Washington y Teherán. Trump afirmó a la AFP que un acuerdo de paz estaba "muy cerca" y que Irán había aceptado entregar su uranio enriquecido, aunque las autoridades iraníes negaron rotundamente esta versión.
El vicecanciller Jatibzadeh comentó sobre el estilo negociador estadounidense: "La parte estadounidense tuitea mucho, habla mucho. A veces es confuso, a veces, ya saben, contradictorio". Mientras tanto, las maniobras diplomáticas continúan con la participación de mediadores como Pakistán, cuyo jefe del ejército culminó este viernes un viaje a Irán entregando "nuevas propuestas" estadounidenses que están siendo estudiadas por Teherán.
Escenario en Líbano y preocupaciones humanitarias
En el frente libanés, un alto el fuego rige desde el viernes a medianoche entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá, tras mes y medio de conflicto que ha dejado en el lado libanés cerca de 2.300 muertos. Sin embargo, el presidente francés Emmanuel Macron anunció el sábado que un soldado francés murió y otros tres resultaron heridos en un ataque contra cascos azules de la ONU en Líbano, incidente que tanto Macron como la misión de la ONU atribuyeron a Hezbolá, aunque el movimiento negó su implicación.
Las hostilidades han tenido graves consecuencias humanitarias, desplazando a más de un millón de personas. Samah Hjoul, madre de cuatro hijos que ahora vive en una tienda de campaña en el paseo marítimo de Beirut, expresó su temor constante: "No nos sentimos seguros, siempre tengo miedo de que pase algo por la noche sin que pueda agarrar a mis hijos y huir con ellos".
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu advirtió que su país "aún no ha terminado" la labor de conseguir el desarme de Hezbolá, mientras Donald Trump, quien logró la tregua de diez días, endureció el tono y dejó claro a Israel que a partir de ahora tenía "prohibido" bombardear Líbano.



