Irán avanza con proyecto para cobrar peaje en estratégico estrecho petrolero
El Parlamento de Irán está trabajando en la aprobación de una ley histórica que permitiría cobrar peaje a los buques que transiten por el Estrecho de Ormuz, el crucial paso marítimo por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Esta iniciativa busca no solo generar ingresos para el país, sino también obtener reconocimiento legal de su soberanía sobre estas aguas estratégicas.
Reconocimiento de soberanía y nueva fuente de ingresos
Según declaraciones del presidente de la comisión de asuntos civiles del Parlamento iraní, Mohamad Reza Rezaei Kochi, el proyecto de ley tiene dos objetivos fundamentales: "Reconocer legalmente la soberanía, el dominio y la supervisión de Irán sobre el estrecho de Ormuz" y "generar una fuente de ingresos para el país mediante el cobro de un peaje". La información fue confirmada por la agencia de noticias Tasnim, que sigue de cerca los desarrollos legislativos en Teherán.
El funcionario explicó que la ley contemplaría específicamente "cobrar una tasa por proporcionar seguridad a los buques" que navegan por estas aguas, estableciendo así un marco legal para lo que Irán considera servicios de protección marítima. El estrecho, ubicado entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, representa una arteria vital para el comercio energético global.
Calendario legislativo y contexto geopolítico
Rezaei Kochi indicó que se espera finalizar el proyecto de ley la próxima semana -considerando que la semana iraní comienza los sábados- para luego presentarlo formalmente al Parlamento y comenzar el proceso de discusión y aprobación. Este movimiento ocurre en un contexto geopolítico particularmente tenso, donde Irán mantiene el estrecho "bloqueado para sus enemigos" desde el inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.
A pesar de este bloqueo selectivo, el país ha permitido el paso de petroleros de naciones que considera aliadas, como Tailandia e India, demostrando una política de acceso diferenciado según las relaciones diplomáticas. Esta situación ha tenido consecuencias directas en los mercados energéticos globales, contribuyendo al aumento del precio del petróleo debido a la importancia crítica del estrecho para el suministro mundial.
Respuesta internacional y tensiones continuas
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha exigido públicamente a Irán que reabra completamente el paso del Estrecho de Ormuz, una demanda que Teherán ha rechazado hasta el momento. Esta negativa persiste incluso frente a propuestas de tregua que incluirían el levantamiento de sanciones a cambio de que Irán abandone aspectos de su programa nuclear y libere el acceso al estrecho.
La situación refleja las profundas tensiones en la región, donde el control del Estrecho de Ormuz representa no solo un asunto de soberanía nacional para Irán, sino también un elemento crucial en la geopolítica energética mundial. El proyecto de ley iraní busca institucionalizar esta posición, combinando afirmación de derechos territoriales con consideraciones económicas prácticas en un momento de alta volatilidad internacional.



