Irán responde a ultimátum de Trump sobre el estrecho de Ormuz
El gobierno iraní aseguró este domingo 22 de marzo que el estratégico estrecho de Ormuz permanece abierto a la navegación internacional, con la excepción de Estados Unidos e Israel. Esta declaración llega como respuesta directa al ultimátum de 48 horas emitido por el presidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con atacar las centrales eléctricas de Irán si no se abría totalmente este paso marítimo crucial para el comercio petrolero mundial.
Posición diplomática iraní frente a la crisis
Ali Musavi, representante permanente de Irán ante la Organización Marítima Internacional y embajador en Londres, afirmó categóricamente que "el estrecho de Ormuz está abierto para todos, excepto para los enemigos". Según informó la agencia de noticias Mehr, el diplomático explicó que el paso de embarcaciones por el estratégico corredor es posible "con coordinación con las autoridades iraníes para las disposiciones de seguridad y protección".
Musavi atribuyó la actual situación de tensión en la región del golfo Pérsico a lo que calificó como "agresión" de Estados Unidos e Israel contra Irán. El representante iraní manifestó la disposición de Teherán para cooperar tanto con la OMI como con otros países con el objetivo de mejorar la seguridad marítima y proteger a los marinos que transitan por la zona.
Advertencia militar iraní a Estados Unidos
El Ejército de Irán respondió a las amenazas de Trump con una contundente advertencia: si las centrales eléctricas iraníes son bombardeadas, las fuerzas armadas del país atacarían infraestructuras energéticas, plantas de desalinización y emplazamientos de tecnologías de la información estadounidenses en la región. Esta escalada verbal marca un nuevo capítulo en la ya tensa relación entre ambos países, que se ha deteriorado significativamente en las últimas semanas.
Nueva oleada de misiles impacta en el centro de Israel
Mientras se desarrollaba este intercambio diplomático-militar, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que misiles iraníes impactaron en el centro del país. Aunque inicialmente no se proporcionaron detalles específicos sobre las áreas afectadas ni el número exacto de proyectiles que alcanzaron territorio israelí, las autoridades militares confirmaron el ataque mediante un mensaje publicado en su cuenta oficial de Telegram.
El comunicado, emitido a las 07:26 hora local israelí, indicaba que "las fuerzas de búsqueda y rescate del Mando del Frente Interno se dirigen a las zonas de impacto en el centro de Israel". Las FDI instaron a la población civil a evitar congregarse en las áreas afectadas mientras se realizaban las labores de evaluación y respuesta a la emergencia.
Contexto de ataques previos y respuesta israelí
Este último ataque con misiles se produce apenas horas después de que dos proyectiles iraníes impactaran en las localidades sureñas de Dimona y Arad, ubicadas en las proximidades de la mayor instalación nuclear de Israel. Según informes preliminares, estos ataques anteriores dejaron aproximadamente 120 personas heridas con diverso grado de gravedad.
En respuesta a esta escalada de hostilidades, las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron en la madrugada del domingo una nueva ola de ataques contra objetivos del régimen iraní "en el corazón de Teherán". Hasta el momento, las autoridades militares israelíes no han proporcionado detalles concretos sobre el alcance ni los resultados específicos de estas operaciones de represalia.
Instrucciones a la población civil
Minutos antes de confirmar los impactos de misiles en el centro del país, las FDI habían identificado el lanzamiento de proyectiles desde territorio iraní hacia Israel. Inmediatamente, las autoridades emitieron alertas dirigidas a la población de las zonas potencialmente afectadas, instando a los ciudadanos a actuar con responsabilidad y seguir estrictamente las instrucciones proporcionadas por los organismos oficiales.
Esta situación de alerta máxima se enmarca en un contexto regional marcado por la creciente tensión entre Irán e Israel, con intercambios de ataques que han ido escalando progresivamente en intensidad y frecuencia durante las últimas semanas. La comunidad internacional observa con preocupación esta espiral de violencia que amenaza con desestabilizar aún más una región ya de por sí convulsa.



