Bombardeo israelí en Líbano deja 12 trabajadores sanitarios muertos en centro médico
Un ataque aéreo israelí impactó la noche del viernes un centro de atención primaria en la localidad de Burj Qalawiya, en el sur del Líbano, provocando la muerte de al menos 12 trabajadores sanitarios, entre médicos, paramédicos y enfermeras. El bombardeo generó un incendio que destruyó completamente el edificio y causó el colapso de la estructura sobre el personal médico que se encontraba en su interior.
Condena internacional y acusaciones de crímenes de guerra
El Ministerio de Salud libanés confirmó el saldo fatal la madrugada del sábado 14 de marzo, acusando a Israel de una "agresión continuada" contra el personal médico que viola el derecho internacional humanitario. Equipos de rescate trabajaron intensamente buscando sobrevivientes entre los escombros, donde un trabajador adicional resultó herido.
Varias organizaciones defensoras de derechos humanos sostienen que bombardear a personal médico constituye un crimen de guerra, independientemente de sus vínculos políticos. El gobierno español repudió el ataque este sábado, calificándolo de "grave e intolerable infracción del derecho internacional humanitario" y exigiendo una investigación inmediata.
Contexto del conflicto y escalada de violencia
Este incidente se suma a la escalada de la guerra iniciada el 2 de marzo, con al menos 31 sanitarios muertos y 51 heridos por ataques israelíes desde entonces. El Ministerio de Sanidad libanés ha reportado al menos 826 fallecidos por bombardeos israelíes, con cerca de un millón de personas forzadas a huir de sus hogares.
En medio de acusaciones mutuas, Israel alega el uso militar de ambulancias por parte de Hezbolá, aunque no ha presentado pruebas concretas. Esta situación recuerda el conflicto Israel-Hezbolá de 13 meses durante 2024, donde Israel hizo acusaciones similares y que dejó un saldo de 408 trabajadores sanitarios muertos.
Repercusiones y llamados a la investigación
Las autoridades españolas subrayaron que los hospitales "nunca deben ser blancos militares" y exigieron una investigación inmediata sobre el ataque. La comunidad internacional sigue de cerca estos desarrollos mientras continúan las operaciones de rescate y se evalúa el impacto humanitario total de este último bombardeo.
