Kim Jong-un prueba misiles con su hija Ju-ae en demostración de poderío militar norcoreano
Kim Jong-un prueba misiles con su hija en Corea del Norte

Kim Jong-un supervisa pruebas de misiles acompañado de su hija en Corea del Norte

En una nueva demostración de fuerza militar, el líder supremo de Corea del Norte, Kim Jong-un, presidió personalmente las pruebas de un sistema avanzado de lanzacohetes, un evento que cobró especial relevancia por la presencia de su hija, Ju-ae, quien lo acompañó durante todo el ejercicio bélico.

Pruebas de precisión letal con 12 lanzacohetes

Las autoridades militares norcoreanas llevaron a cabo el ensayo de 12 lanzacohetes de 600 milímetros de calibre, fabricados por dos compañías de artillería especializadas. Según informó la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA), los proyectiles impactaron con "100 % de precisión" en una isla deshabitada del mar del Este de Corea, ubicada a aproximadamente 364,4 kilómetros de distancia.

"Los cohetes lanzados arrasaron el objetivo demostrando una vez más la capacidad destructiva de su ataque concentrado y el valor militar del sistema", destacó la agencia estatal norcoreana en su comunicado oficial.

Presencia de Ju-ae aviva rumores sobre sucesión

La participación de la hija de Kim Jong-un en este ejercicio militar no pasó desapercibida para los analistas internacionales, quienes ven en estas apariciones públicas una clara señal de que Ju-ae está siendo preparada como posible sucesora en el liderazgo del país asiático.

En las imágenes difundidas por los medios oficiales, se observa al líder norcoreano junto a su hija y altos mandos militares, observando desde una distancia segura el lanzamiento de los misiles y posteriormente el impacto de los mismos en el blanco designado.

Reacciones internacionales y tensiones regionales

Desde Seúl, el gobierno de Corea del Sur condenó enérgicamente estas pruebas, calificándolas como "una provocación que viola las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas". Esta postura refleja la tensión latente que persiste entre ambas naciones, que mantienen una especie de guerra fría desde hace más de una década.

Las pruebas se produjeron en un contexto político particular, luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump manifestara que una reunión con Kim Jong-un sería beneficiosa para la estabilidad regional. Corea del Norte, que posee uno de los arsenales militares más grandes del mundo, ha utilizado tradicionalmente estas demostraciones de fuerza como herramienta de presión geopolítica.

Kim Jong-un catalogó personalmente las armas probadas, conocidas como sistemas MLRS, como "armas letales, pero atractivas", subrayando el valor estratégico que representa este tipo de tecnología para la defensa nacional norcoreana.