Revelación judicial: Maduro recibió visita consular en prisión estadounidense
Una reciente actuación judicial en Estados Unidos ha desvelado información significativa sobre la situación carcelaria de Nicolás Maduro, el expresidente venezolano que actualmente se encuentra detenido en un centro penitenciario federal de Nueva York. Documentos oficiales de la corte federal estadounidense, a los que tuvo acceso la revista Semana, detallan movimientos ocurridos semanas después de su captura, incluyendo una visita consular que ha generado atención internacional.
Detalles de la visita consular registrada
Según el expediente judicial, el 30 de enero de 2026 —exactamente 27 días después de su arresto— Maduro fue visitado en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn por un funcionario que actuó como representante consular de la República de Venezuela. Esta diligencia se realizó en cumplimiento de una orden emitida por el tribunal durante la audiencia de comparecencia y lectura de cargos, celebrada el 5 de enero del mismo año.
En dicha sesión inicial, el juez instruyó específicamente al Gobierno estadounidense para que garantizara el acceso de los acusados a servicios consulares y notificara formalmente cuando esta obligación se cumpliera. La constancia de esta visita quedó registrada en una carta dirigida al juez de distrito Alvin K. Hellerstein, enviada por el fiscal del caso, Jay Clayton, junto con otros fiscales asistentes que firmaron el documento en representación de su oficina.
Contexto legal y situación procesal
Maduro permanece recluido en una instalación penitenciaria federal en Brooklyn desde el pasado 3 de enero de 2026, fecha en la que fue capturado por fuerzas de Estados Unidos. Su detención se produjo en el contexto de una acusación formulada originalmente en 2020, en la que las autoridades estadounidenses lo señalan por su presunta participación en una red de narcoterrorismo, cargos que él ha rechazado de manera reiterada en múltiples ocasiones.
En paralelo a estos desarrollos, la justicia estadounidense ha decidido modificar el calendario judicial del caso. La próxima audiencia, inicialmente programada para el 17 de marzo de 2026, fue aplazada para el 26 del mismo mes. La solicitud de reprogramación fue presentada por la Fiscalía con el consentimiento de la defensa y aceptada por el juez, argumentando dificultades de planificación y logística, aunque no se ofrecieron mayores detalles específicos al respecto.
Reacciones y posicionamientos desde Venezuela
Desde Venezuela, el fiscal general Tarek William Saab ha cuestionado desde el inicio la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, calificándola como ilegal y contraria a los principios del derecho internacional. Saab ha insistido en que cualquier iniciativa de reconciliación o amnistía debería incluirlos, y expresó su expectativa de que, durante la audiencia prevista para marzo, se ordene la liberación de ambos como parte de lo que describe como un gesto humanitario sin precedentes.
Cabe recordar que, durante su comparecencia ante la corte neoyorquina el pasado 5 de enero de 2026, Maduro se declaró "presidente de mi nación", puso en duda la legalidad de su arresto y negó de forma tajante cualquier responsabilidad en los cargos federales por narcotráfico. Estas acusaciones, impulsadas durante la administración de Donald Trump, sirvieron de base para que Washington justificara la operación que terminó sacándolo del poder en Venezuela.
Implicaciones del acceso consular
La comunicación judicial especifica que la visita consular tuvo como finalidad principal permitir a los detenidos acceder a los servicios que pudieran requerir en el marco del proceso judicial que enfrentan. Este tipo de acceso está contemplado en convenciones internacionales sobre derechos de detenidos extranjeros y representa un aspecto formal del debido proceso en casos con implicaciones diplomáticas significativas.
La revelación de estos documentos judiciales arroja luz sobre los procedimientos formales que se están siguiendo en el caso de Maduro, mientras continúan las tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela respecto al estatus legal y tratamiento del expresidente detenido.