Merz impulsa nueva etapa en relaciones germano-chinas durante visita histórica
El canciller alemán Friedrich Merz se comprometió este jueves a fortalecer los lazos con China durante su primera visita oficial al país asiático como líder de gobierno, marcando un giro pragmático en su postura tradicionalmente escéptica hacia Pekín.
Nuevas consultas gubernamentales y postura sobre Ucrania
En declaraciones realizadas en el centro tecnológico de Hangzhou al concluir una visita de dos días, Merz anunció que una nueva ronda de consultas gubernamentales entre Alemania y China podría celebrarse en territorio chino a finales de este año o principios de 2027 como máximo. El líder conservador expresó que partía "con profundas impresiones" de su encuentro con las autoridades chinas.
Durante las conversaciones mantenidas el miércoles en Beijing con el presidente Xi Jinping, Merz intentó presionar para que China utilice su influencia sobre el presidente ruso Vladimir Putin con el objetivo de poner fin al conflicto en Ucrania. "Tenemos una buena cooperación con China, pero hay ciertos desafíos que debemos abordar juntos", afirmó el canciller alemán ante periodistas antes de su regreso a Berlín.
Cambio de postura y preocupaciones comerciales
Merz, conocido históricamente como un atlantista convencido con desconfianza hacia China, ha adoptado una línea más pragmática durante este viaje inaugural. Este cambio se produce en un contexto donde el retorno de Donald Trump a la presidencia estadounidense ha afectado la confianza de Merz en la relación transatlántica, llevando a su gobierno a buscar reducir la dependencia de Estados Unidos mediante la ampliación de alianzas existentes y la construcción de nuevas asociaciones.
"Deberíamos fortalecer nuestras relaciones con China y yo, personalmente, estoy decidido a hacerlo", declaró Merz. "Ahora se trata de buscar una buena cooperación, pero también de abordar abiertamente los temas difíciles". Entre estos temas, el canciller mencionó las "altas capacidades" chinas que "superan ampliamente la demanda del mercado" y representan un problema para Europa.
Preocupaciones empresariales y posturas divergentes
Una encuesta del banco estatal de desarrollo alemán KfW publicada este jueves respalda las preocupaciones de Merz sobre los desequilibrios económicos. Casi el 20% de las pequeñas y medianas empresas encuestadas reportaron creciente presión competitiva de proveedores chinos, quienes no solo ofrecen precios bajos sino también calidad mejorada en productos y servicios.
"Para proteger a estas empresas de desventajas competitivas, se deben encontrar soluciones políticas comerciales e industriales adecuadas a nivel de la UE", afirmó el economista jefe del KfW, Dirk Schumacher, quien añadió que fortalecer la competitividad alemana mediante reducción burocrática, mejor sistema fiscal y menores precios energéticos es igualmente prioritario.
Mientras Merz mantuvo un tono diplomático, el ministro de Finanzas alemán Lars Klingbeil adoptó una postura más firme durante un foro en Berlín. El vicecanciller socialdemócrata criticó abiertamente las prácticas comerciales chinas, particularmente en el sector del acero verde, y advirtió: "No deberíamos ser nosotros los que pensemos que debemos mantener servilmente la apertura del mercado y respetar las reglas mientras otros son más listos que nosotros".
Klingbeil, defensor de una estrategia de "comprar productos europeos" que favorezca el contenido local, añadió contundentemente: "Tenemos que despertar y hacer algo al respecto y demostrar que al final no somos idiotas que seguimos el juego ingenuamente".
Esta visita marca un momento crucial en las relaciones germano-chinas, donde la búsqueda de cooperación económica se entrelaza con la necesidad de abordar asimetrías comerciales y presionar en temas geopolíticos sensibles como el conflicto ucraniano.



