Muerte de Alí Jamenei no garantiza cambio en Irán: análisis del dilema bélico de EE.UU. e Israel
Muerte de Jamenei no resuelve guerra en Irán: análisis del dilema

Muerte de Alí Jamenei no resuelve el conflicto en Irán: el complejo dilema del cambio de régimen forzado

La Asamblea de Expertos de Irán confirmó este domingo la elección de Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido Alí Jamenei, como el nuevo líder supremo del régimen islámico. Esta decisión se produce tras el deceso del anterior ayatolá durante los primeros bombardeos coordinados de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní el pasado 28 de febrero.

Expectativas occidentales frente a la realidad iraní

Desde Washington y Tel Aviv, las esperanzas de que la ofensiva militar abra camino hacia un Irán más cercano a Occidente y alejado de ambiciones nucleares chocan con la complejidad de un sistema político que apenas ha tenido dos líderes supremos en 47 años de historia. "Lograr un cambio de régimen solo con poder aéreo no es fácil", advierte Óscar Palma, experto en seguridad internacional de la Universidad del Rosario.

Palma explica que la historia demuestra que se necesita un componente terrestre con apoyo local para afianzar verdaderas transformaciones políticas, un nivel de compromiso que el gobierno de Donald Trump probablemente quiere evitar, a pesar de que el mismo presidente estadounidense ha considerado enviar tropas y extendido la campaña militar hasta cinco semanas.

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El historial problemático de los cambios de régimen forzados

Un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) alerta que "decapitar" regímenes rara vez produce cambios positivos o duraderos. El estudio cita investigaciones que analizan los últimos dos siglos, donde más del 40% de los cambios de gobierno impuestos terminan enfrentando guerras civiles en la década siguiente.

La propia historia de Irán ilustra esta dinámica:

  • En 1953, Estados Unidos y Reino Unido apoyaron el derrocamiento del primer ministro Mohammad Mossadegh
  • El resultado fue el ascenso del sah Mohammad Reza Pahlavi, aliado occidental que gobernó con mano dura
  • La Revolución Islámica de 1979 derrocó al sah y creó el régimen actual que jura destruir a EE.UU. e Israel

Casos similares se observaron en Irak tras la caída de Sadam Huseín en 2003, en Libia después de Muamar al Gadafi en 2011, y en Yemen tras la salida de Ali Abdullah Saleh, donde los vacíos de poder derivaron en conflictos prolongados.

Un régimen profundamente enraizado

A pesar de las tensiones internas en Irán, incluyendo el envejecimiento de la élite revolucionaria, crisis económica que desató protestas masivas, y una sociedad cada vez más crítica, el descontento popular no garantiza un colapso inmediato. Un estudio de 2024 del Grupo para Analizar y Medir las Actitudes en Irán revela que cerca del 70% de los iraníes se oponen al sistema actual, pero Pedram Fanian, historiador y analista internacional, advierte que cualquier transición política requiere una ruptura profunda dentro del aparato estatal.

"Toda transición tiene que tener el apoyo civil, pero ese apoyo debe ocurrir en una hora cero en la que el régimen esté sin comunicación", explica Fanian, señalando que intentos prematuros podrían tener consecuencias devastadoras.

Posibles escenarios futuros

Alberto Spektorowski, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Tel Aviv, plantea la posibilidad de una transformación controlada dentro del propio sistema iraní, similar a lo ocurrido en Venezuela bajo Delcy Rodríguez. "Lo que veo posible es un cambio de régimen dentro del régimen", explica, sugiriendo un escenario donde el poder pase a un gobierno militar nacionalista de la Guardia Revolucionaria, dispuesto a dialogar con Occidente pero no necesariamente ligado a los ayatolás.

El dilema estratégico se vuelve evidente: aunque la superioridad militar de Estados Unidos e Israel es clara (Tel Aviv estima haber destruido el 80% de las defensas aéreas iraníes), transformar esa ventaja en un resultado político estable representa un desafío mucho mayor. Los regímenes autoritarios suelen sobrevivir a sus líderes porque controlan redes de poder profundamente establecidas, y Irán no es la excepción.

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El informe del CSIS también menciona el caso de Siria para ilustrar cómo las transiciones exitosas generalmente ocurren cuando existen estructuras políticas y administrativas previas capaces de sostener el poder, algo que no sucede cuando un régimen colapsa abruptamente por presión externa.

Así, incluso si la ofensiva actual lograra derrocar al régimen iraní, el futuro del país podría tomar múltiples caminos impredecibles, ninguno de los cuales garantiza el cumplimiento de los objetivos declarados por la administración Trump.