ONG israelíes denuncian plan para expandir fronteras de Jerusalén hacia Cisjordania
Varias organizaciones no gubernamentales israelíes han emitido una alerta sobre un controvertido plan del gobierno de Israel que, según sus afirmaciones, podría expandir las fronteras de Jerusalén hacia Cisjordania por primera vez desde el año 1967. Esta fecha marca el inicio de la ocupación israelí de este territorio palestino, un conflicto que perdura por décadas y que continúa generando tensiones internacionales.
Contexto histórico y ocupación
Israel ocupó Jerusalén Este en 1967 y posteriormente procedió a anexar este territorio, una acción que no ha sido reconocida por la comunidad internacional y que ha sido ampliamente criticada por perjudicar los derechos de los palestinos. Para el pueblo palestino, Jerusalén Este representa la posible capital de un futuro Estado independiente, lo que añade una capa adicional de complejidad a este conflicto territorial.
El plan gubernamental fue publicado a principios de febrero de 2026, coincidiendo con una serie de medidas que, según analistas y críticos, buscan incrementar el control israelí sobre Cisjordania. Muchos observadores internacionales argumentan que estas acciones apuntan hacia una anexión de facto de este territorio palestino, violando numerosas resoluciones de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
Detalles del proyecto de expansión
El Ministerio de Construcción y Vivienda de Israel anunció oficialmente este proyecto, que consiste específicamente en la expansión hacia el este del asentamiento de Geva Binyamin, también conocido como Adam. Este asentamiento se encuentra ubicado al noreste de Jerusalén, dentro de Cisjordania ocupada.
Según un comunicado oficial del ministerio, el plan incluye la construcción de 2.780 unidades habitacionales en este asentamiento, lo que representa una inversión estimada de 120 millones de séquels, equivalente a aproximadamente 38,7 millones de dólares estadounidenses. Esta expansión residencial significaría un aumento considerable de la población israelí en territorio palestino ocupado.
Posición de las organizaciones de derechos humanos
La organización no gubernamental Paz Ahora ha sido especialmente vocal en sus críticas, afirmando que este proyecto equivaldría a una extensión de las fronteras de Jerusalén hacia Cisjordania sin precedentes desde 1967. "El nuevo barrio va a ser una parte integral de la ciudad de Jerusalén", declaró Lior Amihai, director ejecutivo de Paz Ahora, enfatizando el carácter transformador de esta iniciativa.
Por su parte, Aviv Tatarsky, investigador de la organización Ir Amim que estudia Jerusalén en el contexto del conflicto, sostiene que esta medida representa una expansión de facto de la ciudad. "Si hay construcciones, si la gente vive allí, las personas que vivan serán jerosolimitanas", explicó a la agencia AFP. "En términos prácticos, no es el asentamiento el que se expande, es la expansión de la ciudad", añadió, subrayando las implicaciones demográficas y políticas de este proyecto.
Proceso de aprobación y actores involucrados
El acuerdo para esta construcción fue firmado conjuntamente por el Ministerio de Construcción y Vivienda de Israel, el Ministerio de Finanzas y el Consejo Regional de Binyamin, que representa a los asentamientos ubicados al norte de Ramala, en el centro de Cisjordania. Sin embargo, el proyecto aún debe recibir el visto bueno del Comité Superior de Planificación de la Administración Civil, en un proceso burocrático que, según estimaciones, podría extenderse por varios meses o incluso años.
Contexto demográfico y legal
Excluyendo Jerusalén Este, que fue ocupado y anexado por Israel, más de 500.000 israelíes viven actualmente en asentamientos y puestos de avanzada en Cisjordania. Estos asentamientos son considerados ilegales según el derecho internacional, aunque Israel disputa esta clasificación. En contraste, en este mismo territorio viven aproximadamente tres millones de palestinos, creando una compleja realidad demográfica.
La Organización de las Naciones Unidas reportó recientemente que la expansión de asentamientos israelíes en Cisjordania alcanzó en 2025 su nivel más alto desde 2017, año en que Naciones Unidas comenzó a recopilar sistemáticamente estos datos. Este incremento constante de la presencia israelí en territorio palestino ocupado representa un obstáculo significativo para cualquier proceso de paz futuro y ha generado condenas recurrentes de la comunidad internacional.



