Petro confirma reunión en Caracas con Delcy Rodríguez para el 24 de abril
El presidente colombiano Gustavo Petro anunció este viernes que viajará a Caracas el próximo 24 de abril para sostener un encuentro bilateral con Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela. El mandatario hizo la declaración desde Barcelona, donde utilizó una metáfora bíblica para explicar su decisión: "Si Mahoma no viene a mí, yo voy a la montaña. Y entonces voy a Caracas".
Propuesta de cogobernanza como solución a la crisis venezolana
Durante su intervención, Petro planteó una fórmula innovadora para desatascar la crisis política en Venezuela: la formación de un gobierno de cogobernanza entre el chavismo y la oposición durante "uno o dos años". Según explicó el mandatario colombiano, esta medida temporal no pretende ser un acuerdo permanente, sino un mecanismo para generar confianza mutua entre las partes antes de convocar nuevas elecciones.
"Tienen que cogobernar un tiempo para darse confianza", afirmó Petro, quien considera que este proceso desembocaría posteriormente en "unas elecciones libres de verdad". El presidente argumentó que el problema de fondo en Venezuela no es únicamente electoral, sino la profunda desconfianza entre corrientes políticas que han estado enfrentadas durante décadas.
Crítica a las sanciones internacionales y evaluación electoral
Petro fue contundente al evaluar los últimos comicios en Venezuela, calificándolos como no libres por dos razones principales:
- Se celebraron con sanciones internacionales vigentes, lo que en su opinión equivale a una forma de "extorsión"
- La oposición no pudo presentarse en condiciones de igualdad
"Sin levantar las sanciones unas elecciones se llaman extorsión", afirmó el mandatario colombiano. Esta postura lo distancia tanto de Washington como de sectores de la oposición venezolana que han respaldado los mecanismos de presión internacional.
Análisis del panorama político venezolano
El presidente Petro abordó también el temor que, según dijo, existe entre el pueblo venezolano frente al posible posicionamiento de María Corina Machado en el poder. El mandatario sugirió que parte de este temor se explica por el miedo a una "vendetta política", presentándolo no como una crítica personal sino como un dato de la realidad que cualquier solución negociada debe considerar.
Petro insistió en que la confianza es el requisito previo fundamental para cualquier proceso electoral genuino y sostenible en Venezuela. "Cualquier proceso electoral corre el riesgo de reproducir los mismos conflictos que hoy mantienen a Venezuela en un callejón sin salida", advirtió.
Posición sobre el petróleo y relaciones personales
Más allá de la coyuntura política, Petro aprovechó la ocasión para reiterar una de sus tesis más polémicas: que el petróleo representa una maldición para Venezuela. "El petróleo es la maldición de Venezuela", afirmó, y fue más allá al asegurar que los yacimientos de Venezuela y Colombia "matan a la humanidad".
El mandatario argumentó que la soberanía venezolana está comprometida precisamente por esa dependencia petrolera, y que solo escapando de ella el país podría "volver a la libertad". Esta declaración resulta particularmente significativa viniendo del presidente de uno de los mayores productores de crudo de América Latina.
Finalmente, Petro aclaró que no es "amigo" de Nicolás Maduro, recordando que en su momento lo animó a ceder el poder si era eso lo que el pueblo venezolano deseaba. El viaje del 24 de abril convierte a Petro en el jefe de Estado regional más diligente en la búsqueda de una salida negociada a la crisis venezolana.



