Colombia adopta política exterior feminista con enfoque en igualdad y derechos humanos
Desde que Suecia presentó la primera política exterior feminista en 2014, esta iniciativa ha sido adoptada por catorce países a nivel global, aunque cinco posteriormente la abandonaron. En noviembre de 2022, Colombia anunció oficialmente su intención de implementar una política exterior feminista, convirtiéndose en el tercer país de América Latina en hacerlo, después de México y Chile.
Fundamentos y compromisos de la política exterior feminista
La política exterior feminista colombiana se caracteriza por ser pacifista, interseccional y participativa. Más allá de las particularidades nacionales, este enfoque representa un compromiso ético fundamental con la igualdad de género, la construcción de paz, la justicia social y la defensa integral de los derechos humanos, especialmente de mujeres y grupos vulnerables.
El objetivo central es integrar estos principios en todas las acciones internacionales del país, tanto en relaciones bilaterales como en foros multilaterales. Para lograrlo, se busca desmantelar el patriarcado, sistema social que históricamente ha otorgado privilegios a los hombres mientras perpetúa la opresión de mujeres y personas con sexualidades diversas.
Contexto nacional y desarrollo institucional
La incorporación de esta política fue coherente con el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, "Colombia: potencia mundial de la vida", que refleja el compromiso del gobierno de Gustavo Petro y Francia Márquez con transformaciones estructurales, paz integral, seguridad humana y enfoques de género e interseccionalidad.
Desde sus inicios, la política exterior feminista se concibió como complementaria al primer Plan de Acción Nacional de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre Mujer, Paz y Seguridad. En este proceso participaron activamente organizaciones de mujeres feministas, campesinas, indígenas, afrodescendientes y personas LGBTIQ+ de todo el territorio nacional.
En 2024, se creó la figura de embajadora itinerante para asuntos de género, con el propósito de:
- Subrayar la prioridad de los temas de género en la política exterior
- Liderar y coordinar el trabajo diplomático relacionado con esta agenda
- Articular acciones entre misiones multilaterales, bilaterales y la Cancillería
Logros y avances concretos
El trabajo diplomático se ha concentrado en aumentar la visibilidad de Colombia en espacios internacionales, defendiendo:
- La igualdad de género en todos los ámbitos
- Los derechos sexuales y reproductivos
- Los derechos de la población LGBTIQ+
- La socialización de experiencias y buenas prácticas en materia de Mujeres, Paz y Seguridad
Estas experiencias han sido sistematizadas en coordinación con el programa de cooperación Sur-Sur "De Colombia al Mundo" de la APC Colombia, con el objetivo de apoyar la integración de enfoques de género y diversidad sexual en políticas de paz de otros países.
Desafíos y contradicciones persistentes
A pesar de los avances, la política exterior feminista colombiana enfrenta múltiples obstáculos:
Primero, al ser un instrumento separado del espectro general de política exterior, su implementación no ha sido sistemática y carece del respaldo institucional necesario.
Segundo, los avances en formalización son limitados. El enfoque de género no ha sido transversalizado dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores, no existe un protocolo robusto para prevenir violencias basadas en género, y persisten disparidades en cargos directivos.
En planta externa, de 74 cargos de embajador, 45 son ocupados por hombres y 29 por mujeres. En planta interna, 18 posiciones directivas son ejercidas por hombres frente a 11 por mujeres, lejos de alcanzar paridad sustantiva.
Tercero, existen contradicciones en la voluntad política. Mientras la Casa de Nariño ha apoyado proyectos como la creación del Ministerio de Igualdad y Equidad y la emisión de directivas presidenciales contra la violencia de género, también se han registrado pronunciamientos sexistas por parte del primer mandatario y absoluciones a figuras públicas acusadas de violencia de género.
Contexto global y perspectivas futuras
En el escenario mundial actual, caracterizado por aumento de conflictos, polarización política, gasto militar creciente y deterioro ambiental, la derecha radical está tergiversando globalmente las agendas de igualdad de género y derechos LGBTIQ+ como parte de un proyecto autoritario, nacionalista y patriarcal.
Estos no son asuntos de "nicho" ni "ideologías" amenazantes, sino elementos fundamentales para proteger derechos humanos y democracia. La política exterior feminista, junto con otras iniciativas centradas en la protección y dignificación de la vida, tiene un papel crucial en combatir esta avanzada extremista.
La autora de este análisis formó parte del equipo de empalme del gobierno de Gustavo Petro y Francia Márquez, y posteriormente ejerció como embajadora alterna en la Misión de Colombia ante Naciones Unidas y embajadora itinerante para Asuntos de Género y Política Exterior Feminista.



