Putin pierde influencia internacional tras muerte de Ali Jamenei, su aliado iraní
Putin pierde influencia tras muerte de Ali Jamenei, aliado iraní

La muerte de Jamenei: otro golpe a la influencia internacional de Putin

En menos de año y medio, Vladimir Putin ha presenciado cómo desaparecen importantes aliados internacionales sin que el Kremlin, sumido en su guerra en Ucrania, pueda hacer mucho al respecto. Bashar al Asad, Nicolás Maduro y ahora Alí Jamenei conforman la lista de pérdidas estratégicas para el presidente ruso.

Respuesta limitada del Kremlin

Tras el asesinato del guía supremo iraní, Putin se limitó a publicar una carta de condolencias, describiendo a Jamenei como "un hombre de Estado fuera de lo común que ofreció una contribución personal inmensa al desarrollo de las relaciones de amistad entre Rusia e Irán". Aunque denunció el acto como una "violación cínica de la moral y del derecho internacional", ni el presidente ruso ni las autoridades de Moscú anunciaron ayuda concreta para Teherán frente a los bombardeos estadounidenses e israelíes.

El sábado anterior al ataque, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, tomó la iniciativa de llamar a su homólogo ruso, Serguei Lavrov, cuando comenzaron los bombardeos, según confirmaron fuentes de Moscú.

El papel fallido de "salvador"

Para el experto ruso Alexander Baunov, miembro del centro Carnegie, la muerte de Jamenei coloca al presidente ruso en una situación particularmente difícil. Desde la reelección de Donald Trump, Putin ha buscado apaciguar al turbulento multimillonario para ganarse el favor estadounidense en las negociaciones sobre la guerra en Ucrania.

"Dos veces en dos meses Putin ha fracasado en cumplir su papel de salvador", subraya Baunov en su cuenta de Telegram. Y en el caso de Jamenei, agrega el experto, "el asesino es su amigo Trump".

Pérdida en la "esfera de influencia" rusa

A diferencia del caso Maduro, la muerte de Jamenei ocurrió en una región que Rusia considera como su "hemisferio de influencia", según análisis de expertos. Baunov compara este asesinato con el del libio Muamar Gadafi, también aliado de Moscú, en 2011. Ese hecho marcó, según el analista, "un giro en la política rusa" y uno de los argumentos de Putin para romper con Occidente.

Irán había sido uno de los aliados más cercanos de Rusia durante la ofensiva lanzada en 2022 por el Kremlin en Ucrania. Kiev y los países occidentales acusan a Teherán de suministrar a Rusia armas y tecnología militar, incluyendo drones Shahed de concepción iraní, que Rusia produce masivamente y utiliza diariamente para bombardear territorio ucraniano.

Consecuencias para Rusia

Las repercusiones del conflicto actual en Irán para Rusia son todavía difíciles de evaluar completamente. El diputado ruso Anatoli Vaserman, interrogado por el diario MK.ru, consideró que a corto plazo la guerra podría beneficiar a Moscú si conduce a un aumento del precio del petróleo y, consecuentemente, a mayores ingresos para su país.

Sin embargo, a más largo plazo, predice "grandes problemas" para Estados Unidos e Israel si las autoridades iraníes logran resistir la campaña de bombardeos. Por su parte, Ucrania se congratuló abiertamente del asesinato del dirigente iraní.

Para el ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Andrii Sibiga, la muerte de Jamenei demuestra que Rusia no es un "socio confiable incluso para aquellos que cuentan mucho" con ese país, que pierde influencia internacional a causa de su "guerra insensata contra Ucrania".

Contexto histórico de pérdidas

Esta no es la primera vez que Putin enfrenta la pérdida de aliados estratégicos:

  • En 2014, facilitó refugio en Rusia al exdirigente ucraniano Viktor Yanukovich tras la revuelta europeísta
  • Diez años después, el sirio Bashar al Asad y su familia huyeron a Rusia tras su derrocamiento
  • En enero de 2025, la captura estadounidense de Nicolás Maduro significó la pérdida de otro apoyo importante

La acumulación de estos eventos en tan corto tiempo plantea serias preguntas sobre la capacidad real de Rusia para proteger a sus aliados en el escenario internacional actual, especialmente mientras continúa comprometida militarmente en Ucrania.