Marco Rubio respalda públicamente a Viktor Orbán en vísperas de elecciones húngaras
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, concluyó este lunes su gira europea en Budapest con un claro mensaje de apoyo al primer ministro húngaro Viktor Orbán, justo antes de las cruciales elecciones legislativas programadas para el 12 de abril en el país centroeuropeo.
Declaraciones de apoyo en rueda de prensa conjunta
Durante una conferencia de prensa junto al líder nacionalista húngaro, Rubio aseguró que "el presidente Trump está profundamente comprometido con su éxito", enfatizando que el triunfo de Orbán representa también un éxito para Washington debido a la sólida relación bilateral que mantienen ambos gobiernos.
Por su parte, Orbán, quien regresó al poder en 2010, manifestó confianza en el proceso electoral afirmando que "no hay ninguna razón para tener miedo de lo que sucederá en Hungría" tras el escrutinio. El primer ministro añadió que "el Gobierno se formará sobre la base de la voluntad de los húngaros", reconociendo que en política "a veces pierdo, a veces gano".
Contexto político desafiante para Orbán
Viktor Orbán, de 62 años, enfrenta actualmente el desafío electoral más difícil desde su retorno al poder hace más de una década. Según las últimas encuestas, su partido Fidesz se encuentra superado por la formación opositora TISZA, lo que ha generado incertidumbre sobre su continuidad en el gobierno.
El primer ministro húngaro ha sido criticado internacionalmente por:
- Silenciar voces críticas en la judicatura
- Restringir la libertad académica y mediática
- Limitar el espacio de la sociedad civil
- Reducir derechos de minorías
En un discurso reciente, Orbán se comprometió a continuar su ofensiva contra lo que calificó como "pseudoorganizaciones civiles, periodistas, jueces y políticos comprados", una retórica que guarda similitudes con la empleada por el presidente Donald Trump en Estados Unidos.
Cercanía estratégica entre Orbán y Trump
La relación entre ambos líderes se ha fortalecido notablemente en los últimos años, particularmente desde que Hungría implementó una estricta política antimigratoria hace aproximadamente una década. Orbán ha visitado en múltiples ocasiones la residencia de Trump en Mar-a-Lago, Florida, y fue recibido con honores en Alaska durante el verano pasado.
El primer ministro húngaro también mantiene vínculos cercanos con el presidente ruso Vladimir Putin, aunque ha logrado equilibrar esta relación con su alineamiento con Washington, obteniendo incluso una exención de sanciones estadounidenses para importaciones de petróleo y gas rusos durante una visita a la Casa Blanca el año pasado.
Detalles de la visita de Rubio a Budapest
El jefe de la diplomacia estadounidense llegó a la capital húngara el domingo por la noche e inmediatamente asistió, sin presencia de medios, a una misa en la basílica de San Esteban, según confirmó un funcionario del Departamento de Estado bajo condición de anonimato.
Las conversaciones del lunes entre Rubio y Orbán incluyeron temas energéticos antes de que el secretario de Estado volara de regreso a Washington. La visita a Hungría formó parte de una gira más amplia que también incluyó una reunión en Bratislava con el primer ministro eslovaco Robert Fico, otro líder nacionalista cercano a la administración Trump.
Posicionamiento estratégico de Estados Unidos en Europa Central
La elección de estos dos países para la gira europea de Rubio no fue casual. Completa el mensaje enviado por el secretario de Estado durante la Conferencia de Seguridad de Múnich el sábado anterior, donde instó a los europeos a defender la civilización occidental frente a lo que la administración Trump considera amenazas como la inmigración masiva.
Aunque Rubio intentó tranquilizar a los europeos sobre las intenciones estadounidenses respecto a la OTAN, simultáneamente los instó a alinearse con la visión del presidente Trump. En Bratislava, sin embargo, aseguró que Estados Unidos no desea una Europa "dependiente" o que se convierta en "vasallo" de Washington.
Orbán confirmó durante el encuentro su intención de viajar próximamente a Washington para participar en la reunión inaugural de la Junta de Paz, el organismo internacional promovido por la administración Trump, reforzando así los lazos entre ambos gobiernos en un momento político crucial para Hungría.



