El silencio que revela todo: de los Baskerville a la arena global
En la obra maestra El sabueso de los Baskerville, Arthur Conan Doyle aportó un principio forense brillante a través de un detalle aparentemente menor: si el perro guardián no ladró durante la noche del crimen, era porque reconocía al intruso. Este silencio elocuente indicaba que el atacante no era un extraño, sino alguien de la confianza del hogar, un enemigo interno. Sherlock Holmes, con su aguda perspicacia, captó inmediatamente esta pista, demostrando que a veces lo que no ocurre habla más fuerte que las acciones evidentes.
Venezuela y el cambio de estrategia estadounidense
Los eventos del 3 de enero en Venezuela, coincidiendo con la fecha de la entrega de Noriega en 1990, pusieron de manifiesto el liderazgo indiscutible de Estados Unidos en el escenario internacional. La extracción del dictador Nicolás Maduro evidenció una estrategia renovada que está dando resultados tangibles. Según un estudio del Barcelona Centre for International Affairs, la confianza de Occidente en las intervenciones para reconstruir estados posbélicos ha disminuido notablemente en los últimos años.
Tras el fin de la Guerra Fría, Estados Unidos y Europa se sintieron capacitados y moralmente legitimados para liderar esfuerzos de democratización, paz y desarrollo en naciones en conflicto. Sin embargo, esta perspectiva ha cambiado drásticamente. Los errores acumulados y el cuestionamiento constante sobre la imposición de cambios de régimen han revelado que el despliegue masivo de recursos militares, económicos y políticos, sin mencionar el costo en vidas humanas, a menudo produce efectos contrarios a los esperados.
Casos como Afganistán e Irak sirven como ejemplos claros de estas consecuencias no deseadas. Cuando se permite el colapso total de las estructuras de poder, no solo de figuras individuales como generales o presidentes, quienes suelen emerger en el vacío resultante son entidades más corruptas, violentas y ávidas de poder, creando entornos aún más inestables y peligrosos.
Irán: un régimen de concreto en un mundo cambiante
La pregunta que surge ahora es si un escenario similar podría desarrollarse en Irán. Aunque diametralmente opuesto a Venezuela en su estructura, comenzando por su régimen teocrático que se ha mantenido como un bloque de concreto durante 47 años, ejerciendo poder a través de horrores regionales y guerras proxy, los indicadores económicos y las actitudes de potencias como China y Rusia podrían señalar un camino diferente.
Si en el siglo XX la estabilidad mundial dependía crucialmente de los Balcanes, hoy el Medio Oriente representa el equivalente a fumar un cigarrillo sobre un barril de pólvora. Sin embargo, las señales de los mercados tras una semana de conflicto sugieren que la escalada no intensificará su tono. La Guardia Revolucionaria iraní probablemente resistirá en medio de su propia paranoia, carente de líderes duraderos y sintiendo la sombra constante de los servicios de inteligencia israelíes, que parecen estar siempre un paso adelante, además de enfrentar la presión significativa ejercida por los grupos kurdos.
Las miradas hacia otro lado: Rusia y China en la ecuación
China y Rusia han optado por desviar su atención en este escenario. Vladimir Putin, aunque disminuido en influencia pero aún poseedor de arsenal nuclear, lleva cuatro años inmerso en un conflicto absurdo en Ucrania, carente de recursos, aliados y acorralado internacionalmente. Notablemente, no respaldó a Maduro en Venezuela, ni ha ofrecido un apoyo sólido a Irán, limitándose a comunicados formales que Teherán reconoció demasiado tarde como insuficientes.
Irán comprendió que Putin era un amigo solo en tiempos favorables, pero esta realización llegó con retraso, permitiendo que Estados Unidos actuara con rapidez decisiva. Por su parte, China, que ha evolucionado hacia facetas más sofisticadas del capitalismo, lleva años adquiriendo petróleo a precios reducidos en los mares de Asia, sin controles estrictos sobre buques fantasmas que transportan crudo venezolano, iraní y ruso.
Este petróleo luego es refinado en las famosas "teteras", refinerías independientes que aprovechan los enormes descuentos ofrecidos por estos regímenes debido a embargos y sanciones internacionales. En los últimos meses, China ha acumulado aproximadamente 900 millones de barriles, equivalentes a 70 días de importaciones, una reserva estratégica que sugiere que Beijing anticipaba desarrollos, otra razón para creer que el conflicto no se extenderá indefinidamente. La inteligencia artificial y la tecnología de chips ya están trabajando para contener amenazas potenciales.
El futuro del petróleo y el reequilibrio global
En el futuro inmediato, el petróleo deberá comprarse a valores de mercado, que difieren significativamente en tiempos de guerra, ajustando la ficción de precios y subsidios multimillonarios que China proporciona a sus industrias. Este reajuste podría ofrecer un respiro a una Europa dubitativa, a Estados Unidos y al mundo entero, nivelando la balanza de poder global, aunque posiblemente a un costo para la economía china. El silencio del perro de los Baskerville nos recuerda que, en geopolítica como en criminología, las ausencias y los detalles aparentemente menores pueden revelar las verdades más profundas sobre el poder y sus transformaciones.



