Trump oficializa conmemoración anual para víctimas de inmigrantes indocumentados
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decretó oficialmente este lunes el 22 de febrero como el Día Nacional de las Familias Ángel, una fecha destinada a conmemorar a las víctimas de inmigrantes indocumentados. La ceremonia se llevó a cabo en la Casa Blanca con la presencia de familiares afectados, en un acto que refuerza la dura política antimigratoria de la actual administración.
La trágica historia detrás de la fecha conmemorativa
La fecha fue elegida específicamente en memoria de Laken Hope Riley, una estudiante de enfermería de 22 años de la Universidad de Augusta en Georgia, quien fue presuntamente asesinada por un migrante indocumentado el 22 de febrero de 2024. Este caso conmocionó al país y motivó a los legisladores republicanos a impulsar la Ley Laken Riley, promulgada por Trump en enero de 2025.
Esta legislación controversial permite a las autoridades migratorias detener a migrantes por delitos menores como robos, incluso antes de que hayan sido condenados formalmente. Durante su discurso, Trump cargó duramente contra los demócratas, acusándolos de "dejar abierta la frontera" y permitir la entrada indiscriminada de personas.
Contraste con datos sobre criminalidad migrante
Mientras la administración Trump enfatiza los riesgos de la inmigración indocumentada, investigaciones del prestigioso Instituto Cato revelan que la tasa de condenas por homicidio entre inmigrantes indocumentados es significativamente baja y, en muchos casos, inferior a las registradas entre ciudadanos nativos estadounidenses.
En Estados Unidos no existe una cifra oficial única y actualizada que establezca cuántos estadounidenses mueren anualmente a manos de inmigrantes ilegales, pero los datos históricos del Departamento de Justicia indican que su impacto en las estadísticas generales de criminalidad es comparativamente limitado.
Contexto político tenso y cierre parcial de agencias
Esta ceremonia se desarrolla en un ambiente de intensa polarización política respecto a la migración, agravado por incidentes recientes que incluyen la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en Mineápolis a manos de agentes federales de inmigración.
Paralelamente, el Departamento de Seguridad Nacional enfrenta su décimo día de cierre parcial debido a desacuerdos en el Congreso sobre la aprobación de fondos. Esta situación afecta directamente a los Servicios de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a la Patrulla Fronteriza, entidades cruciales para la aplicación de las políticas migratorias.
Trump reiteró en su discurso que las víctimas fueron "consecuencia de políticos que antepusieron la comodidad de criminales extranjeros a la seguridad de ciudadanos y patriotas estadounidenses", consolidando así el tono confrontacional que caracteriza su enfoque migratorio.