El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se enfrenta al complicado legado de su decisión de cancelar el acuerdo nuclear con Irán, al que calificó de "horrible acuerdo unilateral". Aquel pacto, firmado durante la administración de Barack Obama, expiraba después de 15 años, dejando a Irán libre para reanudar sus actividades nucleares. La salida de Trump en 2018 provocó una oleada de enriquecimiento de uranio por parte de Irán, lo que ahora tensa las negociaciones para alcanzar un nuevo entendimiento.
Antecedentes del acuerdo nuclear
El Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés) fue firmado en 2015 entre Irán y el Grupo 5+1 (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia, China y Alemania). El acuerdo limitaba el enriquecimiento de uranio de Irán a cambio del levantamiento de sanciones económicas. Sin embargo, Trump consideró que el pacto era deficiente y lo abandonó en 2018, imponiendo nuevamente sanciones.
Consecuencias de la salida
Tras la retirada estadounidense, Irán comenzó a incumplir gradualmente los límites del acuerdo, aumentando el nivel de enriquecimiento de uranio y superando las restricciones establecidas. Esto generó preocupación internacional y llevó a nuevas rondas de negociaciones, que hasta ahora no han logrado un consenso.
Actualmente, la administración Trump busca presionar a Irán mediante sanciones y amenazas militares, pero la postura iraní se ha endurecido. Expertos señalan que el legado de la decisión de 2018 dificulta cualquier posibilidad de un nuevo acuerdo que sea aceptable para ambas partes.



