Trump amplía plazo a Irán para reapertura del estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves una extensión significativa del ultimátum dirigido a Irán, otorgando hasta el lunes 6 de abril para que el país reabra completamente el estratégico estrecho de Ormuz. La advertencia inicial incluía la amenaza de destruir las centrales eléctricas iraníes en caso de incumplimiento.
Detalles de la prórroga y comunicaciones oficiales
A través de su red social Truth Social, el mandatario republicano explicó que, "a petición del Gobierno iraní", ha decidido prolongar el plazo original en diez días adicionales. Este nuevo vencimiento se establece para las 20:00 horas de Washington del 6 de abril, equivalente a las 00:00 GMT del 7 de abril. Trump enfatizó que las conversaciones entre ambas naciones "están progresando muy bien", desmintiendo informes mediáticos que sugerían lo contrario.
Contexto del conflicto y negociaciones en curso
La semana pasada, Trump emitió el ultimátum inicial exigiendo la reapertura total del estrecho de Ormuz, un corredor marítimo crítico por donde transita aproximadamente la quinta parte del petróleo mundial. Aunque el plazo original expiraba el lunes, fue extendido primero hasta este viernes, argumentando el inicio de negociaciones para resolver el conflicto.
Al ser interrogado este jueves sobre posibles nuevas prórrogas, Trump indicó que la decisión dependería del asesoramiento de su equipo negociador, integrado por el vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner. "Aún no lo sé. El señor Witkoff, JD y Jared me dirán si creen que va por buen camino", declaró el presidente.
Posiciones enfrentadas y preparativos militares
Según Trump, Irán estaría "suplicando llegar a un acuerdo" y habría permitido el paso de una decena de petroleros por el estrecho como gesto de buena voluntad. Sin embargo, el Gobierno estadounidense, mediante la mediación de Pakistán, presentó un plan de 15 puntos para poner fin a la guerra, que Teherán ha rechazado.
Mientras la Casa Blanca insiste en el diálogo, el Pentágono explora opciones de intervención militar para un "golpe final" que podría involucrar fuerzas terrestres, según reportes del medio digital Axios. Por otro lado, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, critica la postura estadounidense como "una señal de contradicción", al combinar solicitudes de negociación con agresiones y despliegues militares en la región.



