Trump asegura que el conflicto con Irán está próximo a terminar
En declaraciones exclusivas al periódico The New York Post, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó que la guerra contra la República Islámica de Irán no se extenderá "mucho más tiempo". El mandatario republicano, quien mantiene una postura firme frente al régimen iraní, expresó confianza en el rápido desenlace del enfrentamiento militar.
Operaciones militares con plazo definido
La Casa Blanca ha establecido un período de cuatro a seis semanas para las operaciones militares actuales, con el objetivo de neutralizar las capacidades ofensivas de Irán. Trump, junto al secretario de Guerra, Pete Hegseth, y otros miembros del Gabinete, ha reiterado que cada día se avanza más hacia la consecución de las metas planteadas:
- Eliminar el programa nuclear iraní.
- Destruir los misiles balísticos y la Armada del país.
- Desmantelar la capacidad de producción armamentística.
El presidente estadounidense enfatizó que, aunque aún queda trabajo por hacer, Irán "no le queda fuerza" después de los ataques realizados.
El estrecho de Ormuz: una apertura automática
Uno de los puntos más destacados de la entrevista fue la referencia al estrecho de Ormuz, un corredor marítimo crucial por donde circulaba una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural antes del conflicto. Trump afirmó que esta vía "se abrirá automáticamente" una vez que Estados Unidos complete su retirada, subrayando que Irán no tendrá acceso a armas nucleares.
"No vamos a estar allí mucho más tiempo. Ahora mismo les estamos dando una paliza", declaró Trump, quien también mencionó que su país mantiene "conversaciones serias" con lo que describió como un régimen nuevo y más razonable en Irán. No obstante, reiteró amenazas contra las instalaciones eléctricas y petrolíferas iraníes si no se llega pronto a un acuerdo.
Respuesta iraní y tensiones regionales
En respuesta a las declaraciones de Trump, la Guardia Revolucionaria iraní anunció que atacará desde este miércoles las oficinas en Oriente Medio de compañías tecnológicas estadounidenses, a las que calificó como "compañías terroristas espías". Entre las empresas mencionadas se incluyen Microsoft, Apple y Google, lo que evidencia la escalada de tensiones en la región.
Este desarrollo se suma a la coyuntura internacional marcada por la alianza de Estados Unidos con Israel en esta guerra, donde ambos países buscan debilitar significativamente la influencia y capacidades militares de Irán. La situación continúa bajo estrecha vigilancia, con implicaciones globales en la estabilidad energética y la seguridad internacional.



