Trump inaugura su 'Junta de Paz' en Washington con aliados como Milei y Orbán
Trump lanza Junta de Paz con Milei y Orbán en Washington

Trump inaugura su propia Junta de Paz en Washington con aliados clave

El presidente estadounidense Donald Trump convocó este jueves a sus aliados internacionales en Washington para el lanzamiento oficial de la "Junta de Paz", una nueva institución que inicialmente se centrará en los avances en Gaza pero cuyas ambiciones proyectan una influencia global significativa. Este movimiento representa un desafío directo al tradicional multilateralismo encarnado por Naciones Unidas.

Una coalición selectiva con ausencias notables

Alrededor de dos docenas de líderes mundiales participaron en el encuentro inaugural, destacando la presencia del presidente argentino Javier Milei y el primer ministro húngaro Viktor Orbán. Sin embargo, resalta la ausencia significativa de dirigentes europeos que tradicionalmente se suman a iniciativas estadounidenses, señalando una fractura en las alianzas occidentales convencionales.

La Junta de Paz se conformó después de que el gobierno de Trump, en colaboración con Catar y Egipto, negociara en octubre un alto el fuego para poner fin a dos años de devastadora guerra en Gaza. Estados Unidos afirma que el plan ha entrado ahora en su segunda fase, centrada específicamente en el desarme de Hamás, el grupo armado palestino cuyo ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel desencadenó la ofensiva masiva.

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Inversiones millonarias y fuerza internacional

Durante la inauguración, Trump detalló promesas de inversión que superan los 5.000 millones de dólares para la reconstrucción de Gaza, donde la inmensa mayoría de edificios yace en ruinas. El magnate inmobiliario convertido en presidente ha sugerido reconvertir el área en complejos turísticos, una visión que genera tanto esperanza como escepticismo entre los observadores.

La reunión también estudió cómo poner en marcha la Fuerza Internacional de Estabilización que se encargará de garantizar la seguridad en Gaza. Indonesia, el país con mayor población musulmana del mundo, se posicionó como actor clave al anunciar que está lista para enviar hasta 8.000 efectivos si se confirma la creación de esta fuerza militar internacional.

Desafíos operativos y tensiones persistentes

Funcionarios estadounidenses, incluido Steve Witkoff (amigo de Trump y su principal negociador para Oriente Medio), insisten en que se están logrando avances sólidos y que Hamás está siendo presionado para entregar las armas. Sin embargo, expertos como Jeremy Issacharoff de la Universidad Reichman de Israel reconocen que desarmar a Hamás no será una "tarea sencilla".

Mientras tanto, las tensiones continúan: el ministerio de Salud de Gaza afirma que al menos 601 personas han muerto a manos de las fuerzas israelíes desde el inicio de la tregua, mientras Israel acusa a Hamás de haber matado a al menos un soldado. El portavoz de Hamás, Hazem Qassem, declaró que la Junta de Paz debería obligar a Israel a "poner fin a sus violaciones del alto el fuego" y levantar el asedio al territorio.

Una estructura con poder de veto para Trump

La reunión tuvo lugar en el Instituto de la Paz de Estados Unidos, rebautizado por Trump con su nombre. Según los términos establecidos por la Casa Blanca, Trump tendrá poder de veto sobre la Junta de Paz y podrá seguir al frente de ella incluso después de dejar el cargo, un detalle institucional que genera preocupación entre defensores de la gobernanza multilateral.

Los países que deseen permanecer de forma permanente más allá del mandato inicial de dos años deberán pagar 1.000 millones de dólares, estableciendo un modelo de financiamiento que contrasta marcadamente con el sistema de contribuciones voluntarias de Naciones Unidas.

Rechazos significativos y alianzas estratégicas

Entre las ausencias notables se encuentran:

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  • El Vaticano, que rechazó participar e insistió en el rol de la ONU
  • El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien alegó que la junta debería limitarse a Gaza e "incluir un asiento para Palestina"
  • Japón, que aún no ha decidido si se sumará y estará presente solo con un enviado

Entre los asistentes confirmados destacan el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif y el presidente de Azerbaiyán Ilham Aliyev, quienes junto a Milei y Orbán forman un bloque heterogéneo de aliados trumpistas con visiones políticas diversas pero alineadas en su escepticismo hacia el orden internacional establecido.

Este evento marca un punto de inflexión en la política exterior estadounidense, donde Trump ha criticado repetidamente a Naciones Unidas durante años y ha recortado las contribuciones estadounidenses que son clave para el funcionamiento de la organización global. La Junta de Paz representa no solo una iniciativa para Gaza, sino una plataforma alternativa de gobernanza internacional que podría reconfigurar las relaciones globales en los próximos años.