Reestructuración drástica de la ayuda exterior estadounidense bajo administración Trump
El gobierno del presidente Donald Trump está implementando una profunda reorganización de la ayuda exterior de Estados Unidos, reduciéndola a una fracción mínima de su tamaño anterior bajo la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), que fue clausurada el año pasado. Esta medida, según críticos y expertos humanitarios, podría tener consecuencias devastadoras a nivel global.
Nueva estructura con reducción extrema de personal
El Departamento de Estado anunciará oficialmente este viernes que la ayuda exterior se consolidará bajo una nueva oficina de Respuesta Humanitaria y ante Desastres, que contará con una plantilla de apenas más de 200 personas. Esta cifra representa aproximadamente el 5% del personal contratado directamente que trabajaba en la ahora extinta Usaid.
La magnitud de la reducción es impactante: incluyendo al personal contratado localmente en países extranjeros y a los contratistas, Usaid contaba con más de 10.000 personas trabajando en proyectos durante 2024, el último año completo de la administración Biden. La nueva estructura representa una disminución de más del 95% en la capacidad operativa.
Recortes presupuestarios históricos
El presupuesto de asistencia humanitaria internacional para este año se ha reducido drásticamente a solo US$5.400 millones. Esta cifra contrasta marcadamente con los aproximadamente US$43.000 millones que Usaid gestionó durante el año fiscal 2023, representando una disminución de más del 87% en los recursos disponibles para ayuda internacional.
La administración Trump justifica estos cambios argumentando que busca maximizar la eficiencia, eliminar programas centrados en el clima y problemas sociales, y priorizar exclusivamente las labores de asistencia vital. Sin embargo, esta medida refleja principalmente el cambio de enfoque estratégico de Trump, que se aleja de la ayuda exterior tradicional para centrarse en acuerdos bilaterales y transaccionales.
Consecuencias humanitarias potencialmente catastróficas
Expertos en ayuda humanitaria advierten sobre las graves consecuencias de esta reestructuración. "Con recursos tan reducidos, es imposible que la ayuda exterior estadounidense tenga el mismo impacto en la salud que antes", declaró Jeremy Konyndyk, presidente de Refugees International, quien trabajó en altos cargos de Usaid durante las administraciones de Biden y Obama.
Konyndyk añadió: "No se acerca ni de lejos a la misma calidad y nivel de asistencia, tiene costes reales y causa daños reales, y Estados Unidos está haciendo mucho menos". Estas preocupaciones encuentran respaldo en un estudio publicado en junio en la prestigiosa revista médica The Lancet, que proyecta que desmantelar Usaid podría provocar aproximadamente 14 millones de muertes adicionales para 2030.
Nuevo enfoque y controversias
La administración Trump ha redirigido su enfoque hacia el trabajo a través de las Naciones Unidas, comprometiendo US$2.000 millones para su fondo humanitario. También se ha concentrado en acuerdos internacionales de salud para apoyar a gobiernos extranjeros, aunque este enfoque ha generado controversias.
Recientemente, el New York Times informó que el Departamento de Estado está considerando retener ayuda vital para personas con VIH en Zambia para presionar al gobierno a otorgar a Estados Unidos un mayor acceso a sus minerales críticos. Al ser consultado sobre este informe, un portavoz del Departamento de Estado mencionó la larga trayectoria de asistencia estadounidense a Zambia y destacó la intención del gobierno de Trump de utilizar la ayuda exterior para promover los intereses estratégicos de Estados Unidos.
Funcionarios del Departamento de Estado rechazan las proyecciones catastróficas sobre las consecuencias de desmantelar Usaid, argumentando que dichas previsiones se basan en la suposición errónea de que Estados Unidos pondría fin completamente a la ayuda exterior en lugar de hacerla más eficiente. Sin embargo, la escala de la reducción y el cambio fundamental en la filosofía de ayuda exterior marcan un punto de inflexión histórico en la política internacional estadounidense.



