Trump visitará China en marzo mientras Xi Jinping irá a EE.UU. en 2026
Trump viaja a China en marzo, Xi irá a EE.UU. en 2026

Trump viajará a China en marzo mientras Xi Jinping visitará Washington en 2026

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, realizará una visita oficial a China del 31 de marzo al 2 de abril, según confirmó un funcionario de la administración a la agencia AFP. Este viaje marca el inicio de un año de intensa actividad diplomática entre las dos superpotencias mundiales.

Reciprocidad diplomática pactada

En una entrevista exclusiva con NBC News, el mandatario republicano reveló que el líder chino, Xi Jinping, le devolverá la cortesía visitando la Casa Blanca hacia finales de 2026. Ambos encuentros fueron acordados tras una llamada telefónica el pasado 4 de febrero, en la que Trump calificó el estado actual de la relación bilateral como "extremadamente buena".

Durante esa conversación, los líderes abordaron temas de alta tensión global que incluyen:

  • El conflicto en Irán
  • La guerra de Rusia en Ucrania
  • El estatus de Taiwán

Panorama económico complejo

A pesar de que el gobierno estadounidense mantiene su estrategia de reducir la dependencia de la manufactura china, la interconexión económica sigue siendo el motor principal de la relación bilateral. En este contexto, Xi Jinping ha insistido en que la clave para la coexistencia radica en "abordar las diferencias una a una" para fomentar la confianza mutua.

Los aranceles anunciados por Trump en abril de 2025 fueron anulados por la Corte Suprema de Estados Unidos el viernes 20 de febrero. Sin embargo, China logró su mayor superávit comercial el año pasado y, en febrero, anunció la eliminación de aranceles para 53 países, consolidando su ventaja en la guerra comercial.

Desafíos en seguridad nuclear

El panorama de seguridad global añade nuevos obstáculos a la relación bilateral. Pekín ha rechazado recientemente unirse a las conversaciones trilaterales de desarme nuclear propuestas por Estados Unidos y Rusia, bajo el argumento de que no participarán en dichas negociaciones "en esta etapa".

Desde Washington, la postura es firme: cualquier nuevo tratado nuclear debe incluir obligatoriamente al gigante asiático para ser efectivo. Esta divergencia representa uno de los principales desafíos que enfrentarán ambos líderes durante sus próximos encuentros.

Prueba de fuego para la diplomacia

Mientras Trump celebra "estar en sintonía" con su homólogo chino, las próximas cumbres en Pekín y Washington servirán como prueba de fuego para medir si esta cordialidad se traduce en acuerdos concretos sobre temas críticos. El control de armas nucleares y los desafíos estratégicos que hoy mantienen al mundo en vilo estarán en el centro de las discusiones.

Estas visitas oficiales representan una oportunidad única para avanzar en la resolución de diferencias históricas y establecer nuevas bases para la cooperación entre las dos economías más grandes del planeta. El éxito o fracaso de estos encuentros tendrá repercusiones globales en la geopolítica del siglo XXI.