El Vaticano rechaza unirse a la Junta de Paz de Trump y defiende el papel central de la ONU
Vaticano rechaza Junta de Paz de Trump y defiende rol de ONU

El Vaticano se mantiene al margen de la iniciativa de paz de Trump

En un movimiento diplomático significativo, la Santa Sede ha comunicado oficialmente su decisión de no participar en la "Junta de Paz", el organismo internacional impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump. El anuncio fue realizado este martes por el secretario de Estado del Vaticano, marcando una posición clara frente a esta controvertida iniciativa.

Cuestiones críticas sin resolver

El cardenal Pietro Parolin, número dos de la jerarquía vaticana, explicó que existen "algunas cuestiones críticas que deberían resolverse" antes de considerar cualquier participación. Aunque no especificó cuáles son estos puntos problemáticos, el alto funcionario eclesiástico enfatizó que la ONU debe mantener su papel central en la gestión de crisis internacionales.

"A nivel internacional, por encima de todo, es la ONU la que gestiona estas situaciones de crisis", afirmó Parolin durante su declaración, dejando claro que el Vaticano considera que el sistema multilateral existente no debe ser socavado por iniciativas paralelas.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Evolución de la Junta de Paz

Originalmente concebida para supervisar la tregua en Gaza y la reconstrucción posterior al conflicto entre Hamás e Israel, la Junta de Paz ha ampliado considerablemente su mandato. Actualmente busca resolver todo tipo de conflictos internacionales, lo que ha generado preocupaciones sobre su posible transformación en un competidor directo de las Naciones Unidas.

El organismo fue lanzado oficialmente por Trump durante el Foro Económico Mundial de Davos en enero de 2026, donde contó con la presencia de aproximadamente veinte gobernantes. Desde entonces, al menos 19 países han firmado su carta fundacional, comprometiéndose con esta nueva estructura de gobernanza global.

Requisitos financieros controvertidos

Uno de los aspectos más polémicos de la Junta de Paz es su exigencia financiera: los miembros permanentes deben aportar mil millones de dólares para formar parte del organismo. Esta condición ha llevado a críticos a calificar la iniciativa como una versión "de pago" del Consejo de Seguridad de la ONU, donde la influencia estaría directamente vinculada a contribuciones económicas.

La primera reunión de la junta está programada para este jueves en Washington, con la participación confirmada de al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno, incluyendo líderes de Israel, Argentina, Arabia Saudí y Egipto.

Posturas internacionales divididas

La decisión del Vaticano se suma a una lista creciente de países que han rechazado la invitación de Trump. Naciones como Francia, España y Suecia también han declinado participar en la iniciativa, mientras que México ha optado por un rol de observador.

En contraste, Italia ha decidido involucrarse, aunque solo como observador. El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, defendió esta posición argumentando que no existen alternativas viables y que una ausencia sería "políticamente incomprensible".

Parolin comentó sobre la participación italiana: "Hemos tomado nota de que Italia participará como observador", añadiendo que existen "puntos que dejan un poco perplejos" y "puntos críticos que necesitarían ser aclarados" en relación con la estructura y funcionamiento de la junta.

Evaluación previa del Vaticano

El pasado 21 de enero, el Vaticano había confirmado que el papa León XIV recibió la invitación formal de la administración estadounidense y que la propuesta estaba siendo evaluada cuidadosamente. Después de varias semanas de análisis, la Santa Sede ha llegado a la conclusión de que su participación no es apropiada en las condiciones actuales.

El cardenal Parolin concluyó sus declaraciones reconociendo que "lo importante es que se esté intentando dar una respuesta" a los conflictos internacionales, pero reiteró que para la Santa Sede existen "cuestiones que deberían ser resueltas" antes de considerar cualquier colaboración con este nuevo organismo.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar