Zelenski denuncia chantaje europeo por oleoducto ruso y teme por apoyo militar
El presidente ucraniano Volodimir Zelenski ha realizado graves acusaciones contra sus aliados europeos, afirmando que están ejerciendo "chantaje" sobre Kiev en relación con el oleoducto Druzhba que transporta petróleo ruso. Según el mandatario, los europeos lo presionan para reparar esta infraestructura dañada, vinculando este tema directamente con un préstamo europeo de 90.000 millones de dólares que actualmente está bloqueado por Hungría y que serviría principalmente para adquirir armamento para Ucrania.
La disputa por el oleoducto Druzhba
El oleoducto, que según las autoridades ucranianas fue dañado por un ataque ruso en enero en el oeste del país, se ha convertido en un motivo central de disputa entre Ucrania y la vecina Hungría. "Me están obligando a restablecer Druzhba", declaró Zelenski el sábado a un grupo de periodistas, entre ellos corresponsales de AFP, en declaraciones que estuvieron bajo embargo hasta el domingo.
"Les he dicho a nuestros amigos en Europa que esto se llama chantaje", sostuvo el presidente ucraniano, quien además se preguntó retóricamente: "¿En qué se diferencia esto de levantar las sanciones contra los rusos?".
Zelenski hizo referencia a la reciente decisión estadounidense de aligerar las sanciones sobre las ventas de petróleo ruso debido a la crisis petrolera desencadenada por el conflicto en Irán. Ucrania estima que la reparación del oleoducto podría tardar hasta seis semanas, un plazo que ha generado malestar en Hungría y Eslovaquia, países que dependen significativamente de este suministro energético.
Tensiones con Hungría y preocupaciones electorales
El mandatario ucraniano también dirigió críticas específicas hacia el gobierno húngaro de Viktor Orban, uno de los pocos líderes europeos que mantiene cercanía con el Kremlin. Zelenski acusó a Orban de propagar aversión hacia Ucrania y afirmó que "asesores de comunicación rusos" se encuentran actualmente en Hungría para asistir en la campaña electoral de cara a las elecciones legislativas de abril.
Sin embargo, Zelenski dejó claro que Ucrania está dispuesta a colaborar con cualquier líder húngaro que "no sea un aliado" del presidente ruso Vladimir Putin. La Comisión Europea ha propuesto enviar una misión para inspeccionar el oleoducto, mientras persisten las sospechas sobre la influencia rusa en la política húngara.
Preocupación por el apoyo estadounidense
El presidente ucraniano expresó además seria preocupación por el posible impacto del conflicto en Oriente Medio en el apoyo militar que recibe de Estados Unidos. Zelenski manifestó su temor de que la atención de Washington, ahora centrada en atacar a Irán, pueda hacer que Ucrania pierda el respaldo estadounidense que ha sido fundamental en su enfrentamiento con Rusia.
Esta preocupación se intensifica considerando que Donald Trump, al regresar a la Casa Blanca, cortó casi toda la ayuda a Ucrania y ha presionado al país para que alcance un acuerdo con Moscú. No obstante, representantes estadounidenses han solicitado recientemente ayuda de Kiev para contrarrestar los ataques de drones iraníes en los países del Golfo.
Cooperación en defensa contra drones
Ucrania ha respondido a esta solicitud enviando esta semana a sus especialistas a Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Jordania para compartir su experiencia en la lucha contra los drones iraníes Shahed, que Rusia utiliza contra Kiev desde hace varios años.
"Demostramos nuestra voluntad de ayudar a Estados Unidos y sus aliados en Oriente Medio" ofreciéndoles la experiencia ucraniana en drones, explicó Zelenski, aunque precisó que los expertos ucranianos no participarán en operaciones militares en la región del Golfo. "No estamos en guerra con Irán (...) Por el momento, se trata únicamente de compartir experiencia", aclaró el mandatario.
Nuevos sistemas de defensa y desafíos actuales
En materia de defensa, Zelenski anunció que Ucrania recibirá este año de Francia un nuevo sistema de defensa SAMP/T que probará contra misiles balísticos rusos como "alternativa" al estadounidense Patriot. Esta adquisición resulta crucial dado que Rusia lanza misiles balísticos sobre zonas residenciales e infraestructuras esenciales en Ucrania desde que invadió el país en febrero de 2022.
Actualmente, solo los sistemas Patriot pueden interceptar estos misiles, pero Ucrania carece de ellos —tanto de baterías como de misiles— y teme que la crisis en Oriente Medio agrave aún más esta escasez crítica. El presidente ucraniano enfatizó durante su reunión con el presidente francés Emmanuel Macron en París el viernes que no puede aceptar condiciones que dejen a su ejército sin armas: "Si me ponen como condición que Ucrania no recibirá armas, entonces, disculpen, estoy impotente (...) No puedo dejar al ejército sin armas".



