Indígenas Kogui mantienen abierto Parque Tayrona pese a orden de cierre de Parques Nacionales
Indígenas Kogui ignoran cierre del Parque Tayrona, turistas ingresan

Indígenas Kogui mantienen acceso al Parque Tayrona desafiando orden oficial de cierre

El Parque Nacional Natural Tayrona continúa recibiendo visitantes nacionales e internacionales de manera normal, a pesar de una resolución emitida por Parques Nacionales de Colombia que ordenaba su cierre indefinido. La medida fue desatendida completamente por las autoridades de la etnia Kogui y las comunidades locales del sector, quienes se declaran propietarios ancestrales del territorio.

Decisión comunitaria frente a orden institucional

Las cuatro entradas oficiales del parque permanecen operativas y accesibles al público, según la decisión tomada conjuntamente por los líderes Kogui y los residentes de la zona. Estos últimos argumentan que no fueron consultados previamente sobre la orden de cierre emitida por la entidad gubernamental.

"Por las autoridades tradicionales está abierto el parque", afirmó de manera contundente Atanacio Moscote, cabildo gobernador del Resguardo Kogui. Esta postura refleja un enfrentamiento directo entre la visión institucional y la autonomía territorial reclamada por los pueblos originarios.

Nueva dinámica de ingreso y seguridad

Los turistas que acceden al parque estarían realizando un aporte voluntario, práctica que ha sido rechazada explícitamente por Parques Nacionales. Mientras la Policía Nacional mantiene presencia en las afueras de la reserva natural, la seguridad interna y la normatividad aplicada a los visitantes dentro del área protegida dependerá exclusivamente de la organización comunitaria.

Esta situación crea un escenario inédito de gestión compartida, donde la autoridad estatal se limita al perímetro externo mientras las comunidades indígenas asumen el control operativo dentro del parque.

Motivos del cierre ordenado por Parques Nacionales

La resolución de cierre fue emitida como medida de protección ambiental y en respuesta directa a un ataque sufrido por funcionarios del parque. Los hechos ocurrieron el 11 de febrero en el sector Cañaveral, durante una intervención por ocupaciones y construcciones no autorizadas dentro del área protegida.

"Tras esta actuación, comenzaron a circular en redes sociales mensajes con amenazas directas contra el personal del Parque y se registraron actos de intimidación en los accesos, donde se impidió el ingreso de funcionarios y se solicitó que no portaran sus uniformes, entre otros", explicaron fuentes oficiales.

Adicionalmente, el 16 de febrero se documentaron bloqueos en varios puntos de acceso, donde se reportaron cobros no autorizados e ingresos irregulares de visitantes, agravando la situación de tensión institucional.

Implicaciones territoriales y turísticas

Este enfrentamiento pone en evidencia las tensiones históricas sobre la gobernanza de territorios ancestrales y áreas protegidas en Colombia. Mientras Parques Nacionales busca aplicar medidas de protección ambiental y seguridad para sus empleados, las comunidades Kogui reafirman sus derechos de autonomía y gestión sobre lo que consideran su territorio originario.

La situación actual presenta múltiples desafíos:

  • La coexistencia de dos sistemas de autoridad en un mismo espacio protegido
  • La seguridad jurídica para los visitantes nacionales e internacionales
  • La protección efectiva del ecosistema del Parque Tayrona
  • El respeto a los derechos territoriales de los pueblos indígenas

El desenlace de este conflicto podría establecer precedentes importantes para la gestión de otras áreas protegidas en territorios indígenas a lo largo del país, marcando un punto de inflexión en las relaciones entre el Estado colombiano y las comunidades ancestrales.