Santander: 256 mujeres campesinas reciben títulos de propiedad sobre 3.042 hectáreas
Mujeres campesinas de Santander reciben títulos de propiedad de tierras

Santander: 256 mujeres campesinas reciben títulos de propiedad sobre 3.042 hectáreas

Con emociones a flor de piel, abrazos sinceros y lágrimas de alegría, un total de 256 mujeres campesinas de diversos municipios de Santander han recibido los títulos de propiedad que legalizan su derecho sobre 3.042 hectáreas de tierras rurales. Este histórico proceso de formalización, liderado por la Agencia Nacional de Tierras (ANT), marca un punto de inflexión en la vida de estas agricultoras que durante décadas trabajaron la tierra sin reconocimiento legal.

El fin de la incertidumbre para las mujeres rurales

Las beneficiarias provienen de municipios como Málaga, Cimitarra, Cepitá, Aguada, Sabana de Torres y Bolívar, donde han sostenido la producción agrícola regional sin que las tierras figuraran a su nombre en los registros oficiales. Para muchas, esta formalización representa el cierre de una etapa marcada por la vulnerabilidad y la inseguridad jurídica.

"Llevo más de 20 años trabajando esta finca. Aquí sembré, aquí crié a mis hijos. Siempre fue mi hogar, pero no estaba a mi nombre", relata Marlen Ramírez Bernal, campesina del municipio de Málaga. "Cuando me entregaron el título sentí tranquilidad. Ahora nadie puede decir que esta tierra no es mía. Es el fruto de toda una vida de esfuerzo".

Transformación productiva y seguridad familiar

La formalización no se limita a la entrega de un documento físico. Según explicó la ANT, este proceso abre las puertas a:

  • Acceso a proyectos productivos con apoyo institucional
  • Créditos agrícolas antes inalcanzables
  • Herencias seguras para las familias campesinas
  • Asociaciones productivas entre mujeres

Luz Dey Sanabría, campesina de Cimitarra, expresa cómo cambia su perspectiva: "Ser dueña cambia la forma en que uno se para frente al mundo. Antes trabajaba con miedo de perderlo todo. Hoy puedo pensar en ampliar el cultivo, en asociarme con otras mujeres, en dejarles algo seguro a mis hijos".

Diversidad agrícola y dinamización económica

Las mujeres beneficiarias cultivan una amplia variedad de productos que constituyen la base de la economía agrícola santandereana:

  1. En el occidente de Santander: plátano, yuca, maíz, patilla y papaya, comercializados en las plazas de mercado municipales.
  2. En la provincia de García Rovira: papa, fríjol, cebolla, así como frutales como fresa, mora y tomate de árbol.

Esta producción no solo sustenta a sus familias, sino que dinamiza los mercados locales y fortalece la seguridad alimentaria regional.

Un impacto que trasciende lo individual

Brigit Flórez, coordinadora de la ANT en Santander, destaca el significado colectivo de estas titulaciones: "La mujer rural tiene una enorme capacidad de liderazgo, organización y resiliencia. Cuando una mujer es propietaria de su tierra, no solo se fortalece ella, se fortalece toda la familia y la comunidad".

La medida busca transformar relaciones históricas de desigualdad en el campo colombiano, donde durante décadas numerosas mujeres cultivaron predios sin tener reconocimiento legal sobre ellos. Este proceso de formalización representa un paso crucial hacia la equidad de género en el ámbito rural y el reconocimiento del papel fundamental de las mujeres en la agricultura nacional.