Pescadores de Córdoba recuperan 188 hectáreas tras cuatro décadas de conflicto
Una deuda histórica que se extendió por más de 40 años finalmente comenzó a saldarse en el departamento de Córdoba, donde la Agencia Nacional de Tierras (ANT) concretó la recuperación y entrega de 188 hectáreas a comunidades pesqueras que habían sufrido desplazamiento, amenazas y violencia por defender su territorio.
Un acto de reparación para quienes lo perdieron todo
Los predios, ubicados en la vereda Los Venados de Cereté y conocidos como Lote 1 y Lote 2, atraviesan la estratégica ciénaga de Corralito pero habían estado bajo control de estructuras ilegales vinculadas a redes criminales. Según investigaciones de la ANT, estos terrenos mantenían nexos con la organización de Daniel Rendón Herrera, alias 'Don Mario', y su representante legal Camilo Torres Martínez, alias 'Fritanga'.
"Nuestro compromiso con la ciénaga es mantenerlo, no hacer un mal uso, protegerlo al máximo, porque es una lucha de más de 40 años que llevamos por poder usarlo en beneficio de la naturaleza y toda la comunidad. Por fin podemos decir esta tierra sí es mía", expresó con emoción Neris León, una de las beneficiarias campesinas.
Proceso técnico que puso fin a décadas de disputas
Juan Felipe Harman, director de la ANT, lideró personalmente la entrega de estos lotes a las asociaciones Asopissico, Asoparcer y Asoparcico, conformadas por familias que literalmente lo perdieron todo tras las devastadoras inundaciones que afectaron a Córdoba en años anteriores.
"Tras más de 40 años de disputas por el uso de este cuerpo de agua entre campesinos y pescadores, y luego del proceso de reglamentación y deslinde adelantado por la Agencia, hoy se logra recuperar el acceso a este espacio fundamental para la vida y el sustento de las comunidades rurales", señaló Harman durante el acto de entrega.
Recuperación ambiental y conexión histórica del ecosistema
En coordinación con el Ministerio de Ambiente, la ANT inició la remoción de jarillones irregulares, unas barreras artificiales que impedían la circulación natural del agua, causando un daño ambiental significativo que ahora se busca revertir de manera inmediata.
La ministra (e) de Ambiente, Irene Vélez, lideró junto con la agencia estas labores con maquinaria pesada en el Bajo Sinú, como parte de la denominada "reforma rural anfibia", cuyo objetivo principal consiste en que el río Sinú y la ciénaga de Corralito recuperen su conexión histórica para beneficio de la fauna local.
Nuevo comienzo para las familias cordobesas
El deslinde y la reglamentación liderados por la ANT permitieron identificar con precisión los límites del cuerpo de agua, un proceso técnico vital para terminar con las disputas que atormentaron a la región durante cuatro décadas. Ahora, la entidad pública garantiza que el acceso a este recurso vital sea público y no esté restringido por cercas ilegales.
Este logro histórico cierra un ciclo de despojo y violencia mientras la maquinaria pesada habilita el jarillón norte para permitir la funcionalidad ecológica de la zona. Las familias cordobesas hoy cuentan con un nuevo comienzo que incluye tierra fértil para trabajar y agua limpia para vivir plenamente como una verdadera comunidad protegida por la Agencia Nacional de Tierras.



