La Gobernación de Antioquia, en cabeza del gobernador Andrés Julián Rendón, hizo entrega este lunes 4 de mayo de cinco sistemas antidrones portátiles y 75 motocicletas último modelo a las fuerzas militares del departamento. La inversión total, que supera los 8.300 millones de pesos, provino del recaudo de la tasa de seguridad por Antioquia.
Entrega de equipos para contrarrestar amenazas con drones
Los sistemas antidrones, descritos como 'pistolas' de alta tecnología, serán distribuidos de la siguiente manera: dos unidades para la Fuerza de Despliegue Rápido (Fudra), una para la Cuarta Brigada, una para la Brigada 11 y otra para la Brigada 14. Estos dispositivos permiten detectar, identificar y neutralizar drones en vuelo, proporcionando información en tiempo real sobre la ubicación del dron y su operador, así como datos de altitud y velocidad.
El gobernador Rendón destacó la importancia de estos equipos: "Que estas pistolas antidrones no solo permitan la protección de nuestras unidades militares, sino también la de todos los ciudadanos, y en consecuencia, ustedes puedan hacer una afectación grave y contundente a todos los criminales que están sembrando terror y zozobra en todas las regiones de Antioquia".
Motocicletas para la movilidad de las fuerzas
Además de los sistemas antidrones, la Gobernación entregó 75 motocicletas Honda XRE Sahara modelo 2026, cada una con matrícula oficial a nombre del Ejército Nacional, SOAT, mantenimiento preventivo durante 20 mil kilómetros y un kit de dotación completo que incluye cascos, chalecos, impermeables, maletero, guantes, equipo de protección corporal, chaquetas, defensas laterales, sirena compacta y luces LED.
Contexto de la amenaza de drones en Antioquia
La entrega de estos equipos responde al aumento de ataques con drones por parte de grupos armados ilegales, como el frente 36 de las disidencias de las Farc, que han desarrollado experticia en la operación de estos dispositivos. Según informes de inteligencia, la adquisición de drones por parte de estas organizaciones no es compleja debido al libre comercio, y se realiza a través de comercios mayoristas en Medellín sin levantar sospechas.
Las autoridades investigan las rutas de ingreso, los compradores y una posible empresa extranjera vinculada al suministro de drones a los grupos armados. Aunque los drones son tecnológicos, su uso por parte de los criminales es rudimentario y propenso a fallos.
El Ejército ya contaba con sistemas antidrones fijos en puntos estratégicos, pero estos tenían limitaciones de rango. Los nuevos sistemas portátiles permitirán una respuesta más móvil y efectiva.
La inversión de 8.300 millones de pesos se suma a los esfuerzos del departamento por fortalecer la seguridad y proteger a la población civil y a las fuerzas públicas ante la creciente amenaza de los drones utilizados por grupos armados ilegales.



