Antioquia: una tierra de trabajo y superación
No soy antioqueño de nacimiento, pero he desarrollado un profundo respeto y cariño por esta región, como por todas las que conforman nuestro país. Llegué a estas tierras hace algunos años cumpliendo con el deber del servicio a la Patria. A través de los antepasados de mi esposa, mis hijos llevan con orgullo apellido antioqueño, aprendiendo valores fundamentales como el amor al trabajo, el espíritu emprendedor y la pasión por el deporte. De esta porción de Colombia solo guardo un profundo agradecimiento y el deseo constante de retribuir, ayudar y aportar a su crecimiento.
La lucha contra las ideologías divisivas
Hoy Antioquia se encuentra bajo ataque por parte de una política basada en ideologías y odios que solo buscan arruinar y dividir, específicamente el comunismo y la perversa combinación de formas de lucha. Resulta completamente inaceptable que se etiquete a esta región como una narcoeconomía, cuando precisamente es aquí donde se combate con mayor determinación y decisión al crimen organizado. Como bien señala el gobernador Andrés Julián Rendón, en Antioquia no se contemporiza con los criminales, sino que se les enfrenta con firmeza y sin vacilaciones.
Reconociendo el esfuerzo de miles de empresarios y comerciantes, se ha implementado una tasa para la seguridad que ha permitido mejorar sustancialmente las condiciones de nuestra Fuerza Pública. Un militar o policía motivado, con su moral en alto, representa una garantía fundamental para la defensa de nuestra democracia y la protección de las libertades ciudadanas. Antioquia ha sido pionera en la implementación de iniciativas de seguridad que incorporan inteligencia artificial, tecnología de vanguardia y sistemas de cámaras en las vías del departamento, entornos escolares, fincas y establecimientos comerciales, porque donde existe seguridad, florece el progreso.
Contribución histórica al desarrollo nacional
La contribución de Antioquia al desarrollo de Colombia es verdaderamente inconmensurable. Desde la minería, que constituyó una de las bases fundamentales para la industrialización a principios del siglo XX, hasta el café, que permitió a Colombia transitar de una agricultura de subsistencia a una de exportación de clase mundial. Desde los cientos de familias provenientes de Marinilla, Santuario y Granada que hoy dan vida al comercio en el centro de Medellín, hasta los grandes grupos empresariales textiles, de alimentos, transporte, servicios públicos y fintech que generan millones de empleos y representan núcleos de transformación económica para todo el país.
Y ni qué decir de sus aportes invaluables a la cultura y la educación. Desde la Universidad de Antioquia, que ha sido fuente de reconocidos médicos, abogados y maestros a nivel nacional, pasando por la Escuela de Artes y Oficios fundada en 1869 para profesionalizar a los artesanos antioqueños, o la Escuela de Minas, que en 1940 se convirtió en la facultad pionera de la sede Medellín de la Universidad Nacional de Colombia. Hasta las modernas Universidad Eafit y la Universidad Escuela de Ingeniería de Antioquia (EIA), instituciones destacadas en la formación de dirigentes empresariales y nuevos líderes emprendedores para las ciencias de la vida, la ingeniería, la tecnología y los negocios.
El espíritu pujante que perdura
Antioquia es sinónimo de pujanza y bizarría. Es la tierra donde nada se considera imposible. Así lo inspiraron visionarios como el ingeniero Francisco Cisneros y Pedro Justo Berrío cuando creyeron que era posible atravesar las imponentes montañas desde el río Magdalena para construir el ferrocarril de Antioquia. Hoy ese mismo espíritu pervive gracias a la unidad estratégica entre la gestión pública y la empresa privada, de donde renacerá el tren multipropósito que integrará un megaproyecto compuesto por tres grandes tramos:
- La Pintada con Caldas, en el sur del Valle de Aburrá
- El tren del río, conectando los municipios de Bello, Copacabana, Girardota y Barbosa
- El tren verde hasta Puerto Berrío, fortaleciendo la integración logística con el centro y oriente del país
Antioquia mantiene su pujanza característica. Cuatro proyectos estratégicos se encuentran actualmente en desarrollo: el túnel del Toyo, el túnel de Oriente, las vías 4G y Puerto Antioquia. Estas obras convertirán a Colombia en un hub logístico exportador al conectar, en menor tiempo y con costos reducidos, la carga hasta Urabá desde el interior del país. Al igual que Antioquia, otras regiones como los Santanderes, el Tolima Grande, la Cundiboyacense, la Costa Caribe, el Eje Cafetero, la Orinoquía, la Amazonía y el Valle contribuyen significativamente a la generación de empleo y al desarrollo nacional. No se puede cuestionar el gran aporte que realizan al progreso del país; por eso resulta completamente impresentable señalarlas o estigmatizarlas. No puede haber cabida para la política del odio, la venganza y la violencia verbal.
Superación y ejemplo nacional
Esta región ha demostrado una capacidad extraordinaria para sobreponerse al dolor y a la violencia con determinación inquebrantable. Hoy, tanto Medellín como Antioquia en su conjunto registran la tasa de homicidios más baja en décadas, constituyéndose en un ejemplo palpable de gestión pública efectiva. Las empresas industriales y comerciales del Estado a cargo de la región se destacan como las más eficientes y las que mayores utilidades aportan al país. Ningún político puede permitirse maltratar la misma tierra que pretende gobernar. Constituye una antinomia completa. Si Antioquia resiste y prospera, Colombia se salva y avanza hacia un futuro mejor para todos sus habitantes.



