Paro minero en Bajo Cauca desata crisis de orden público con toque de queda y vehículos incendiados
La situación en el Bajo Cauca antioqueño ha escalado de la tensión a una emergencia abierta de orden público tras nueve días de paro minero. Lo que comenzó como una protesta social ha derivado en un escenario crítico que afecta profundamente la economía regional y pone en riesgo la integridad de quienes transitan por las vías de esta subregión.
Transportadores en alerta roja por ataques a camiones
La Asociación de Transportadores de Carga (ATC) ha emitido una alerta roja máxima para sus afiliados, instándolos a evitar completamente las rutas hacia la Costa Atlántica por Caucasia y Remedios. Según el gremio, en menos de 24 horas cinco camiones han sido reducidos a cenizas en actos que califican como terroristas.
La asociación ha hecho un llamado urgente a los conductores para que no expongan sus vidas ni su patrimonio, y ha exigido al Ministerio de Transporte y a la Superintendencia de Transporte que investiguen a las empresas que obligan a los camioneros a transitar por estas zonas peligrosas para evitar costos en rutas alternativas.
Impacto económico devastador según gremios antioqueños
El Comité Intergremial de Antioquia, que agrupa a 35 gremios del departamento, ha manifestado un rechazo contundente a lo que consideran un "accionar criminal" disfrazado de movimiento social. Las cifras que presentan son alarmantes:
- Más de 32.000 viajes de carga afectados
- Aproximadamente 240.000 toneladas de productos estancadas
- Parálisis casi total de las rutas Medellín-Urabá y Medellín-Costa Atlántica
Esta situación no solo golpea la competitividad regional, sino que pone en riesgo derechos fundamentales como el acceso a la salud y la alimentación de miles de ciudadanos que dependen del flujo constante de productos.
Toque de queda en El Bagre ante escalada de violencia
En el epicentro de la crisis, el municipio de El Bagre se ha convertido en uno de los puntos más críticos. El alcalde Marco Trespalacio ha denunciado con preocupación la participación de menores de edad con rostros cubiertos en disturbios y enfrentamientos con la Fuerza Pública.
Ante la degradación del orden público, la administración municipal se vio obligada a emitir el Decreto 047 del 24 de marzo de 2026, estableciendo un toque de queda estricto desde las 8 p.m. hasta las 6 a.m. del día siguiente. Esta medida busca proteger la vida de los habitantes y frenar la destrucción de bienes públicos que ha caracterizado las jornadas de protesta.
El decreto contempla excepciones para personal de salud, servicios públicos y emergencias, pero es tajante en la prohibición de aglomeraciones durante el horario restringido. Las autoridades han advertido que el incumplimiento acarreará sanciones severas bajo el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana.
Presencia de fuerzas de seguridad y búsqueda de diálogo
Mientras tanto, la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) mantiene una presencia constante en la zona, tratando de equilibrar la protección del derecho a la protesta pacífica con la necesidad imperiosa de restablecer la libre movilidad. La situación sigue siendo extremadamente volátil, con negociaciones estancadas entre las partes involucradas.
La crisis del Bajo Cauca antioqueño representa un desafío multidimensional que combina aspectos sociales, económicos y de seguridad, con una población civil atrapada en medio de intereses contrapuestos y una economía regional que sufre pérdidas millonarias cada día que persiste el paro.



