Un año de transformación social en el Atlántico: más allá de las cifras
En la vida pública existen momentos que trascienden los informes técnicos y se convierten en experiencias humanas profundas. Como gobernador del departamento del Atlántico, he firmado cientos de documentos durante mis tres mandatos, pero nada se compara con la emoción de entregar una escritura de propiedad a una madre de familia que ha esperado décadas por la seguridad de un techo propio.
Al mirar hacia atrás en el 2025, veo un territorio que no solo ha fortalecido sus finanzas públicas -manteniéndose entre los tres mejores departamentos del país con calificación AAA-, sino que ha priorizado la dignidad humana como eje central de su desarrollo integral.
Mi Casa Bacana: construyendo un Atlántico de propietarios
Nuestro plan de desarrollo "Atlántico para el Mundo" trasciende las promesas electorales para convertirse en un compromiso ético con presupuesto concreto. Por ello, tomamos la decisión política de destinar el 62% de nuestra inversión total a programas de carácter estrictamente social.
Este compromiso tiene nombre propio: "Mi Casa Bacana", un programa que se ha transformado en el puente entre el Atlántico de las carencias y el Atlántico de las oportunidades. No nos limitamos a entregar llaves; estamos construyendo una verdadera tierra de propietarios.
Al recorrer municipios como Galapa, Baranoa, Juan de Acosta y Malambo, me enorgullece confirmar que ya hemos entregado 11.000 títulos de propiedad, con una meta establecida en 30.000 para transformar la incertidumbre del mañana en seguridad jurídica permanente.
Pero la dignidad es integral: no basta con ser dueño de cuatro paredes si las condiciones son precarias. Por eso, con una inversión cuatrienal de $401.820 millones, ya hemos avanzado en:
- 3.500 mejoramientos de vivienda
- Subsidios para compra de vivienda nueva
- Titulaciones masivas
- Electrificación rural
En sintonía con las necesidades del siglo XXI, hemos implementado "Mi Casa Bacana Digital", llevando fibra óptica a 35.000 hogares de estratos 1 y 2, reconociendo que el acceso a internet es hoy la herramienta más poderosa para democratizar el conocimiento.
Revolución educativa: del sueño a la realidad territorial
Este mismo enfoque centrado en las personas nos llevó a transformar el sistema educativo departamental. El dato de que 68% de nuestros colegios oficiales mejoró sus resultados en las Pruebas Saber 11 representa quizás la mejor noticia que puedo compartir con el Atlántico.
La educación superior ha dejado de ser un sueño distante para convertirse en una realidad accesible:
- Expansión de la Institución Universitaria de Barranquilla (IUB) a 13 municipios
- Apertura de nuevos programas en la Universidad del Atlántico
- 6.000 jóvenes de municipios, corregimientos y veredas vinculados a carreras universitarias
Complementamos estos esfuerzos con una inversión de $1.500 millones en subsidios de transporte para 3.750 estudiantes, asegurando que el costo del pasaje no se convierta en una barrera para sus aspiraciones profesionales.
Salud con hechos concretos
La transformación también se siente en el ámbito de la salud. El nacimiento de los nuevos hijos de Repelón en su propio hospital, tras una inversión de $8.000 millones, confirma que vamos por el camino correcto. Estamos construyendo con hechos tangibles que mejoran la calidad de vida de los atlanticenses.
El balance del 2025 demuestra que cuando la gestión pública se enfoca en las personas, los resultados trascienden las estadísticas para convertirse en historias de dignidad recuperada y oportunidades creadas.



