Alcalde Galán responsabiliza a Rappi tras violento episodio en Usaquén
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, se pronunció públicamente a través de sus redes sociales sobre un preocupante caso de violencia ocurrido en la localidad de Usaquén, donde varios repartidores de la aplicación Rappi persiguieron y agredieron a un conductor. El incidente, registrado por las cámaras de seguridad del sector el pasado 29 de marzo, ha generado indignación y llamado la atención sobre la responsabilidad de las plataformas digitales.
Los hechos documentados por las cámaras
Las imágenes de seguridad muestran claramente a un grupo de motociclistas, quienes portaban las características maletas de la aplicación Rappi, hostigando de manera persistente a un conductor a lo largo de varias zonas de la localidad. La persecución culminó con una agresión física contra el hombre y daños considerables a su vehículo, evidenciando un acto de violencia que trascendió la mera intolerancia vial.
La firme postura del alcalde Galán
En un video publicado en sus redes, el mandatario distrital fue contundente al calificar los hechos: "Eso no es intolerancia, es violencia, y es totalmente inaceptable". Galán enfatizó que, si bien corresponde a la Policía y a la Secretaría de Seguridad ejercer control y sancionar a los responsables directos, la empresa Rappi no puede eludir su responsabilidad en el asunto.
"Rappi, con todas las plataformas, no se puede lavar las manos", afirmó el alcalde, subrayando el vínculo contractual que existe entre la aplicación y los repartidores involucrados. Galán exigió que la empresa ejerza un control y supervisión efectivos sobre sus colaboradores para garantizar el cumplimiento de las normas de tránsito y prevenir conductas violentas.
Un llamado a la acción y la responsabilidad corporativa
El alcalde reconoció que Rappi es "un orgullo" para Bogotá y para Colombia, pero advirtió que ese estatus conlleva obligaciones ineludibles. "Eso trae consigo responsabilidades", señaló, instando a la compañía a cumplir con su misión de garantizar la seguridad y el respeto en la ciudad. Sus declaraciones apuntan a la necesidad de que la plataforma implemente medidas concretas para evitar y sancionar este tipo de incidentes en el futuro.
Silencio de la empresa y avance de las investigaciones
Hasta el momento de la denuncia pública del alcalde, la aplicación Rappi no se ha pronunciado oficialmente sobre este episodio de violencia. Mientras tanto, las autoridades competentes continúan con los trabajos de investigación para identificar plenamente a todos los sujetos involucrados en la persecución y agresión, un proceso crucial para aplicar las sanciones correspondientes.
Este caso pone en evidencia los desafíos que enfrentan las grandes ciudades con la convivencia vial y la responsabilidad de las empresas de economía digital en la conducta de sus colaboradores, un tema que sin duda seguirá generando debate en la capital colombiana.



