Protestas de recicladores generan caos vehicular en puntos neurálgicos de Bogotá
Desde las primeras horas del martes, un grupo de recicladores mantiene manifestaciones en el centro de la capital colombiana, extendiendo posteriormente su protesta hacia puntos estratégicos que han generado un colapso significativo en la movilidad urbana. La situación ha escalado hasta afectar gravemente el tránsito en la calle 26 y la intersección de la Autopista Norte con la calle 100, dos de los corredores viales más importantes de la ciudad.
La 'operación tortuga' que paraliza la capital
Los manifestantes han implementado una estrategia conocida como 'operación tortuga', que consiste en circular a velocidades extremadamente reducidas para ralentizar deliberadamente el flujo vehicular. Aunque esta táctica no implica un bloqueo total de las vías, sí provoca afectaciones masivas en la movilidad, generando embotellamientos extensos que se extienden por varias horas.
Conductores y usuarios del transporte público han reportado demoras prolongadas, afectando sus desplazamientos hacia lugares de trabajo, instituciones educativas y otros destinos esenciales. La situación se ha mantenido crítica durante toda la jornada, con autoridades distritales desplegando gestores de convivencia y unidades de tránsito para mitigar el impacto y prevenir posibles confrontaciones.
Origen de las protestas y puntos afectados
Las manifestaciones comenzaron frente al Ministerio de Vivienda en el centro de Bogotá, donde los recicladores se concentraron para exigir el cumplimiento de compromisos adquiridos en mesas de trabajo previas con el Gobierno Nacional. Tras dos días sin avances visibles en las negociaciones, decidieron trasladar su inconformidad a las principales vías de la ciudad.
La calle 26 representa uno de los accesos principales hacia el aeropuerto internacional El Dorado y funciona como conexión vital con el centro de la capital. Por su parte, la Autopista Norte constituye un eje fundamental para la movilidad hacia el norte de Bogotá y los municipios aledaños, lo que explica el impacto masivo de las protestas en estas zonas específicas.
Posición de las autoridades distritales
El secretario de Seguridad de Bogotá, Gustavo Quintero Ardila, confirmó que las manifestaciones comenzaron en el centro y posteriormente se extendieron hacia puntos estratégicos de la ciudad. En declaraciones a medios, el funcionario aseguró que el Distrito ha garantizado el derecho a la protesta, pero realizó un llamado a la corresponsabilidad de todas las partes involucradas.
"En esta administración hemos dado siempre todas las garantías a la movilización", afirmó Quintero Ardila. "En este caso, que la protesta es contra el Gobierno Nacional, pedimos corresponsabilidad tanto de quienes protestan como de las entidades nacionales para que no se vean afectados servicios esenciales de la ciudad".
Las autoridades continúan monitoreando la situación mientras los recicladores mantienen su protesta, generando incertidumbre sobre cuánto tiempo más se extenderán las afectaciones a la movilidad en la capital colombiana.