Retraso crítico en obra de seguridad para Suba: URI anunciada en 2022 sigue inconclusa
La prometida Unidad de Reacción Inmediata (URI) para el noroccidente de Bogotá, anunciada en 2022 como solución a la crisis de seguridad en Suba, enfrenta un retraso crítico del 62,41% en su construcción. Cuatro años después del anuncio inicial, la obra en el barrio Las Flores (carrera 94 No. 146C-49) sigue sin completarse, dejando a una de las localidades más afectadas por el delito sin este recurso esencial.
Contrato millonario con avance mínimo
El contrato por COP 8.612 millones fue adjudicado en 2024 al Consorcio SJT 42 – URIS, con un anticipo desembolsado de COP 2.583 millones (30% del total). Sin embargo, a pesar de que la entrega estaba programada para el 26 de enero, el avance actual es de apenas 37,59%, lo que obligó a una prórroga hasta el 13 de marzo.
La concejal Diana Diago del Centro Democrático había advertido esta situación en junio del año pasado, cuando la obra reportaba solo 21% de avance. "Suba enfrenta una crisis de inseguridad y necesita urgentemente una nueva URI para garantizar el acceso a la justicia", señaló la concejal, destacando la gravedad del incumplimiento.
Problemas técnicos y administrativos
Según el informe mensual No. 14 del Consorcio, los retrasos se deben a múltiples factores:
- Entrega tardía de la orden de ejecución y planimetría por parte de la Secretaría de Seguridad (nueve meses después del inicio del contrato)
- Diseños defectuosos con observaciones técnicas no atendidas oportunamente
- Baja resistencia del concreto en columnas existentes, requiriendo demolición total
- Retrasos en trámites de servicios públicos ante el Acueducto de Bogotá y Enel Codensa
- Falta de celeridad en la solución de problemas de diseño y modificaciones contractuales
El consorcio incluso se deslindó de responsabilidad futura por fallas que puedan generarse debido a estos problemas de diseño original.
Respuesta distrital y supervisión
La Dirección de Bienes de la Secretaría de Seguridad, en un informe de diciembre de 2025, reconoce que "el contratista no ha logrado capitalizar la oportunidad de recursos", pero también señala al consultor como responsable por tiempos de respuesta inadecuados que generan un "efecto dominó" en los retrasos.
La situación ya está bajo la lupa de la Controlaría Distrital, que investiga presunta incidencia disciplinaria por "incumplimiento en las condiciones del manejo de anticipo".
Impacto en la seguridad local
La falta de esta URI afecta directamente a los más de un millón de habitantes de Suba, localidad que según el Boletín mensual de diciembre de indicadores de seguridad presenta:
- Segundo lugar en incrementos de violencia intrafamiliar (47,6%)
- Aumento del 18% en homicidios durante el año pasado (91 casos totales)
- Reducción en extorsión (-15%), hurto de automotores (-6%) y hurto a personas (-16%)
La ausencia de un punto centralizado donde Fiscalía, Secretaría de la Mujer y jueces de garantías trabajen articulados 24/7 podría desincentivar las denuncias, especialmente en casos de violencia intrafamiliar.
Contexto de hacinamiento en URIs
El retraso se agrava considerando el problema de hacinamiento que enfrentan las Unidades de Reacción Inmediata en Bogotá. A pesar de una capacidad actual de 700 cupos, existen más de 1.500 reclusos, según denuncias de la Personería. Esta situación se debe principalmente a la acumulación de procesos judiciales y demoras en traslados a centros penitenciarios.
La combinación de diseños deficientes, burocracia en aprobaciones y falta de coordinación ha llevado no solo a la prórroga del contrato, sino también a sobrecostos en una obra esencial para una comunidad que anhela mayor seguridad en sus calles.



