Córdoba en alerta máxima: inundaciones desatan amenaza sanitaria sin precedentes
El lento retroceso de las aguas en Montería y otras zonas del departamento de Córdoba está revelando un panorama mucho más complejo que la simple devastación material. Más de 5.800 damnificados permanecen en refugios temporales mientras las autoridades sanitarias se preparan para lo que podría convertirse en una crisis de salud pública de dimensiones alarmantes.
Dengue y malaria: amenazas que podrían triplicarse
Con el 80% del territorio cordobés todavía afectado por las inundaciones, los expertos en salud pública han lanzado una advertencia contundente: los casos de dengue y malaria podrían multiplicarse por tres en las próximas semanas. La investigadora María Fernanda Yasnot Acosta, presidenta de la Asociación Colombiana de Parasitología y Medicina Tropical, explicó que el retorno de familias a zonas anegadas crea condiciones ideales para la proliferación de mosquitos.
"Cuando disminuyan las inundaciones vamos a tener seguramente un nuevo brote de malaria", afirmó la experta de la Universidad de Córdoba, quien destacó la preparación del personal de laboratorio pero insistió en la urgencia de diagnósticos oportunos y tratamientos inmediatos con apoyo gubernamental.
Las cifras actuales ya reflejan una situación preocupante:
- 339 casos de dengue reportados, con siete clasificados como graves
- 387 casos de malaria registrados, tres con complicaciones
- En 2024, el departamento alcanzó 13.000 casos de malaria, cifra que bajó a 8.000 en 2025
Más allá de los mosquitos: leptospirosis y enfermedades bacterianas
La amenaza sanitaria no se limita a enfermedades transmitidas por vectores. La presencia de roedores y la descomposición de animales muertos elevan significativamente el riesgo de leptospirosis, mientras que el hacinamiento en albergues temporales podría favorecer la propagación de infecciones bacterianas como la salmonelosis.
Plan de choque sanitario en marcha
Ante este escenario crítico, la Secretaría de Salud de Montería activó un plan de contingencia integral que incluye:
- Equipos de vigilancia epidemiológica permanente
- Control vectorial intensivo en barrios urbanos y zonas rurales
- Atención prioritaria a poblaciones vulnerables
- Monitoreo constante de la ocupación hospitalaria
El objetivo principal es contener la reproducción masiva del mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue, y otros vectores responsables de la malaria. El Sistema de Emergencias Médicas, en coordinación con la Policía y Gestión del Riesgo, mantiene vigilancia estrecha sobre el flujo de pacientes en servicios de urgencias y unidades de cuidados intensivos.
Educación sanitaria y atención integral
La docente Neyla Berrocal Narváez, del programa de Enfermería de la Universidad de Córdoba, enfatizó la importancia crucial de reforzar la educación sanitaria en albergues y priorizar la atención de grupos vulnerables como:
- Niños y niñas
- Adultos mayores
- Mujeres embarazadas
- Pacientes con enfermedades crónicas
La experta también solicitó asegurar la disponibilidad de suero antiofídico ante posibles mordeduras de serpiente durante el retorno a zonas afectadas, un riesgo adicional que muchas familias enfrentarán en los próximos días.
Recomendaciones oficiales y coordinación institucional
Las autoridades sanitarias han emitido recomendaciones específicas para la población afectada:
- No automedicarse bajo ninguna circunstancia
- Reforzar la limpieza de viviendas con hipoclorito
- Acudir inmediatamente a servicios médicos ante síntomas como fiebre, escalofríos o dolor de cabeza intenso
El alcalde de Montería, Hugo Kerguelén, desplegó equipos médicos adicionales y coordinó con EPS e IPS la entrega de insumos esenciales. La ciudad permanece en máxima alerta sanitaria con un objetivo claro: evitar que la emergencia climática derive en una crisis de salud pública de proporciones catastróficas para el departamento de Córdoba.



